El barrio de San Bruno en Xalapa, es una publicación que pongo a su disposición a partir del mes de Septiembre del 2012, con la intención de dar a conocer la riqueza social, cultural e histórica que el barrio de San Bruno brinda no sólo a la Ciudad de Xalapa, sino a todo el estado de Veracruz..
Mención aparte merece la extinta Fábrica de San Bruno, donde se dieron toda una serie de hechos histórico-sociales, en los que hoy por hoy constituyen nuestro máximo legado histórico que dieron nuestros obreros textiles; por pocos conocida y ocultada por los intereses trastocados.

martes, 18 de noviembre de 2014

Junta Vecinal de la Fábrica de San Bruno: Coadyuvantes del INAH



Esteban de Jesús Aparicio Rentería
 
Asociación de Colonos del Barrio de San Bruno con el Arqueólogo José Antonio Contreras Ramírez.
En  entrevista con los diferentes medios de comunicación, el pasado lunes 17 del  presente mes, los  integrantes de la Asociación de Colonos del Barrio de San Bruno A.C. junto con el investigador del INAH Arqueólogo José Antonio Contreras Ramírez,  solicitaron a las autoridades el rescate y la preservación de la ex Fábrica de Textiles San Bruno.

El Arqueólogo subrayó que se trata de un edificio con un alto valor arqueológico que mucho ayudaría a entender la historia de Xalapa y que debe ser protegido con un uso regulado, por lo que llamó a todos los niveles de gobierno a implementar proyectos adecuados.“Ahora que hay proyectos de intervenir, se está obligando a que la intervención que se haga tiene que ser dentro de los lineamientos de construcción por ser un Monumento Histórico. Tenemos allí un asentamiento de orden arqueológico, prehispánico, no es tan simple como solamente una fábrica, tiene un gran arraigo desde los asentamientos más antiguos”, señaló. 

Enfatizó en que debe protegerse dicha instalación para que los especialistas tengan la posibilidad de continuar el estudio de los datos arqueológicos que pudieran ser hallados, “lo que corresponde al INAH es regular el uso que se le pueda dar, por ser monumento histórico no le pueden dar el uso que se les ocurra”.

Por su parte el  Lic. Julio César de Jesús Vásquez, Presidente de la Asociación dio a conocer que “nuestro único interés de los auténticos vecinos del barrio de San Bruno es el bienestar común, es apoyar un proyecto, como lo hemos hecho desde el principios, que beneficie a todos, somos respetuosos de la ley”.

También agregó que “valoramos mucho nuestro Monumento histórico de la Fábrica de San Bruno, desde el primer momento iniciamos los trámites para que se nos reconociera como órgano coadyuvante ante el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), hemos esperado que se realicen los trámites legales, y al estar conformados como Junta Vecinal hacemos el reclamo para que se dé el rescate, cuidado y preservación del monumento histórico”.

Apuntó que “como integrantes de la asociación de colonos, hemos gestionado ante las autoridades municipales y federales el rescate del inmueble de la ex fábrica, hemos logrado que sea considerado un monumento histórico, una vez concluidos los trámites con los propietarios legales del inmueble, la fábrica debe pasar a manos del gobierno municipal para que se construya un centro recreativo, social, cultural y deportivo en beneficio de miles de habitantes de las colonias circundantes”.

Al final de la entrevista Julio César de Jesús Vásquez indicó que  la Asociación, la Junta Vecinal y los  vecinos del barrio, apoyamos dicha propuesta y manifestamos nuestro compromiso con todos los colonos para continuar en la lucha por recuperar espacios deportivos y culturales en beneficio de toda la comunidad.


lunes, 17 de noviembre de 2014

LA EX FÁBRICA TEXTIL DEL BARRIO DE SAN BRUNO.

LA EX FÁBRICA TEXTIL DEL BARRIO DE SAN BRUNO: ALGUNAS CONSIDERACIONES ARQUEOLÓGICAS DE SU IMPORTANCIA COMO PATRIMONIO HISTÓRICO INDUSTRIAL DE LA CIUDAD DE XALAPA.

Arqlgo. Octavio Alfredo Malpica Quintana


Arqlgo. Octavio Alfredo Malpica Quintana
“…Si la Arqueología es la ciencia que estudia al Hombre a través de los restos físicos de su actividad pasada, lo industrial también debe incluirse en dicha definición, ya que el pasado industrial es resultado de actividades humanas pretéritas[1]…”  

Éste artículo tiene como principal objetivo analizar una serie de planteamientos arqueológicos que permiten considerar al inmueble de la ex fábrica textil de San Bruno como una parte del casi exánime patrimonio histórico industrial presente en la ciudad de Xalapa y cuya trascendencia histórica es necesario señalar.
            Básicamente hay dos planteamientos en México sobre lo que se debe considerar como quehacer arqueológico[2]: uno que es el normativo y limita al Arqueólogo a investigar, conservar y difundir sólo los bienes muebles e inmuebles que fueron creados por culturas anteriores al establecimiento de la Nueva España. Y otro que es el académico porque en su devenir histórico las múltiples sociedades que han existido han dejado muestras de su existencia a través de sus restos materiales.         
En palabras del finado arqueólogo Jurgen Brüggermann, uno de los objetivos de la Arqueología es conocer una sociedad humana a partir del estudio inmediato y directo de los restos materiales dejados por los múltiples grupos humanos que han existido en la historia para formular explicaciones sobre los fenómenos culturales y sociales que estuvieron detrás de esos restos materiales[3].
La ex fábrica de San Bruno es muestra de un pasado industrial que se circunscribió en el marco de una época (siglo XIX) donde existió un profundo cambio en la sociedad mexicana: el sistemático abandono del viejo modelo de producción impuesto en la Nueva España (haciendas, trapiches, obrajes y molinos) y el acogimiento de la mecanización de los bienes de producción a través de nuevos espacios para éstos (fábricas), la creación de una nueva clase social (la obrera) y un nuevo reacomodo de éste incipiente contexto industrial en la sociedad mexicana. 

La Arqueología Industrial

Las ideas de estudiar los muebles e inmuebles industriales surgieron en el mismo siglo XIX cuando el Varón de Verneith propuso en 1876 hacer el estudio de algunos talleres de soldadura y forja de Francia provenientes de los siglos XVI, XVII y XVIII. Otra propuesta más formal de estudio de los restos industriales fue planteada por el Arqueólogo e Historiador portugués Francisco de Sousa Vitérbio quien en 1886 acuñó el concepto de Arqueología Industrial al referirse a los restos materiales derivados asociados con la industrialización de una nación[1]
            El concepto de Arqueología + Industria suele ser muy extraño e inclusive “exótico” para muchos arqueólogos porque tradicionalmente al Arqueólogo se le asocia con sitios arqueológicos muy antiguos y abandonados en las montañas, las sierras, las selvas o las planicies costeras. No obstante, siendo la Arqueología una disciplina científica dedicada a analizar y explicar el comportamiento social de un grupo humano a partir del estudio directo y concreto de los restos materiales de éste, las actividades asociadas a la industrialización de una sociedad deben de ser consideradas como un fin académico más de la Arqueología como ciencia social.     
La Arqueología Industrial supone la delimitación de un campo de estudio muy restringido y propio. Al igual que otras ramas de la Arqueología ésta tiene una gama de definiciones que van desde las más simples hasta las más especializas. Por ejemplo, se le ha definido como el estudio de la etapa de desarrollo tecnológico del modo de producción capitalista o como la disciplina encargada de estudiar los restos del pasado productivo, tecnológico y arquitectónico surgido como consecuencia de la Revolución Industrial[2].
En México la Arqueología Industrial tiene como objetivo básico la recolección y conservación de restos arqueológicos que hayan pertenecido a un proceso industrial para documentar y explicar los eventos y procesos industriales a lo largo de la historia del País[3].
En 1980 la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) realizó el primer proyecto de conservación de patrimonio industrial mexicano al restaurar la ex fábrica textil de Metepec y su caserío obrero en Atlixco. Dicho proyecto se llamó “Eco-museo de Metepec” y se hizo merecedor del segundo lugar en el campo de restauración, conservación y difusión de patrimonio arquitectónico que otorga el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y que actualmente sirve como el centro vacacional “Metepec” del Instituto Mexicano del Seguro social (IMSS).
Consideraciones finales

La primera época constructiva de la antigua fábrica data del año de 1852, por tanto debe ser catalogada como patrimonio histórico como lo marca claramente la normatividad federal vigente[4] en materia de los bienes culturales de México:

ARTÍCULO 35.- Son monumentos históricos los bienes vinculados con la historia de la nación, a partir del establecimiento de la cultura hispánica en el país, en los términos de la declaratoria respectiva o por determinación de la Ley.
ARTÍCULO 36.- Por determinación de esta Ley son monumentos históricos:
I.- Los inmuebles construidos en los siglos XVI al XIX, destinados a templos y sus anexos; arzobispados, obispados y casas curales; seminarios, conventos o cualesquiera otros dedicados a la administración, divulgación, enseñanza o práctica de un culto religioso; así como a la educación y a la enseñanza, a fines asistenciales o benéficos; al servicio y ornato públicos y al uso de las autoridades civiles y militares. Los muebles que se encuentren o se hayan encontrado en dichos inmuebles y las obras civiles relevantes de carácter privado realizadas de los siglos XVI al XIX inclusive.

Eso y considerando que éste inmueble representa una parte del pasado industrial de Xalapa y la región, es necesario emprender una serie de acciones para evitar su destrucción. Mientras tanto y por su parte, es de suma importancia para la Arqueología Industrial la investigación, conservación y difusión de éste inmueble dado que se trata de la última fábrica textil que dejó de funcionar en la ciudad de Xalapa y constituye un testigo silencioso de múltiples eventos sociales, quizá el más representativo sea la mortal represión que sufrieron los ahora llamados “Obreros Mártires del 28 de Agosto de 1924”.
Los valores históricos e identitarios de muchos vecinos del barrio de San Bruno yacen en su origen -directa o indirectamente- en las naves industriales, los talleres, los almacenes, los patios de servicios y aún en la chimenea de la ex fábrica de San Bruno. Por tanto, claramente es identificable la parte simbólico-valorativa de éste grupo humano hacia un resto material perteneciente a una época.
No obstante, éste patrimonio histórico no debe ser visto como algo aislado de la realidad actual[5], es decir, no debe ser visto únicamente como un monumento histórico. Por el contrario, hay que entenderlo como un elemento de interés público que se debe volver dinámico en la medida que la sociedad se sienta identificada con este según sea por su valoración histórica (devenir), su antigüedad (periodos muy remotos), su magnificencia (elementos extraordinarios que conformar la obra) o monumentalidad (cualidades estéticas, científicas o históricas).         


[1] Represa Fernández, Mª. Francisca y Helguera Quijada, Juan Alberto (1997): “El patrimonio industrial de Castilla y León: iniciativas para su estudio y conservación”, en Revista de Estudios Bercianos, España, pp. 79-104.
[2] Ibíd.  
[3] Litvak King Jaime y María José Rodríguez (2003): “Problemas y perspectivas de la arqueología industrial en México”, en Primer encuentro nacional de arqueología industrial, México, Benemérita Universidad de Puebla.
[4] Instituto Nacional de Antropología e Historia (1972): Ley Federal de Monumentos y Zonas Arqueológicos, Históricos y Artísticos, México, p. 07
[5] Salazar Peralta, Ana María (s.f.): “Patrimonio, Cultura y Sociedad Civil” en 60 años de la ENAH, Memoria, INAH, México, p. 66.         

 

martes, 4 de noviembre de 2014

Presentación del Libro “El Paciente y su Médico, sida,adicciones y estrés” del Dr. Juan José Flores Rodríguez.

Ignacio Lara Hernández


Todo está listo para la presentación del libro “El Paciente y su Médico, sida, adicciones y estrés” del Dr. Juan José Flores Rodríguez, en el Auditorio del Museo de Antropología de Xalapa, el próximo 7 de noviembre a las 18:00 hrs.

Todos los esfuerzos reciben tarde o temprano su recompensa, este no podría ser la excepción. Es un triunfo que detalla el transcurrir de su vida y su interacción médica con la parte humana de sus pacientes.

Por otra parte, es importante destacar que  el  Dr. Juan José Flores Rodríguez  fue descendiente del Sr. José Rodríguez Fano , quien trabajara en  la fábrica textilera de San Bruno por más de 50 años. Además,   su padre trabajó como médico en la factoría, por lo que el Dr. Juan José Flores Rodríguez siempre fue parte importante de nuestro querido barrio.

Actualmente el Arquitecto Jorge Flores, hijo del Dr. Juan José  lleva de manera coordinada junto con la Asociación de Colonos del Barrio de San Bruno A.C., el proyecto arquitectónico  para el rescate de la exfábrica textilera.

Finalmente, es importante señalar que  el libro del Dr. Juan José Flores Rodríguez representa el esfuerzo de muchas personas, que comprenden que estos proyectos se construyen con la suma de muchas voluntades.


¡TODOS ESTAMOS INVITADOS!




lunes, 20 de octubre de 2014

LAS PANDILLAS DE SAN BRUNO.

Ignacio Lara Hernández.

Es en la década de los 70´s del siglo pasado cuando la Colonia Francisco Ferrer Guardia empezaba a crecer  a pasos agigantados, al mismo tiempo surgían grupos de jóvenes que conocimos  como pandillas y que causaban mucho temor a propios y extraños. Una pandilla (cita la famosa Wikipedia), es un grupo de personas que sienten una relación cercana, o íntima e intensa entre ellos, por lo cual suelen tener una amistad o interacción cercana con ideales o filosofía común entre los miembros. Este hecho les lleva a realizar actividades en grupo, que puede ir desde salir de fiesta en grupo hasta cometer actos violentos o delictivos.



En entrevista con el buen amigo Josué Acosta Gómez, vecino de San Bruno y a quien le tocó vivir de cerca esta etapa del “barrio bravo”, nos platica precisamente de algunas de las bandas de aquella época.

¿Cuáles eran las pandillas que existían en los años 70´s en el Barrio de San Bruno?

“En una de las lomas estaban “Los Yaquis” (Teodoro Avendaño esquina Armando Ramírez), en otra “Los Totoles” (Delfino Victoria Esq. Isauro Sánchez), también estábamos los que vivíamos en la Fidencio Ocaña, frente a la escuela Primaria Mártires del 28 de Agosto de 1924, “Los Pisquichis” y “Los Galanes”, en la avenida estaban “Los Cornejos” y “Los Fernández” etcétera, Todos dispuestos a “defender” su territorio”.

De la banda de Los Totoles, a quienes Josué Acosta (“El Ches”, como lo conocemos en el barrio)  recuerda que entre los más agresivos estaban: “El Chano”, “El Soto” y “El Gelasio+”. Tipos a los que la misma gente de la colonia les tenía miedo por su indiscutible agresividad. “El Tetón”, al que Josué considera su amigo, pertenecía a “la flota” de los que vivían junto a la escuela primaria.

“Recuerdo  mucho una vez cuando ‘El Tetón’ estaba defendiendo su territorio y en eso subió ‘El Soto’ que era de los ‘Totoles’, y con un puñal se lo quería enterrar en la barriga y ‘El Tetón’ tuvo suerte porque en vez de darle en la barriga le dio en su cinturón, entonces por eso no lo mató sino… entonces  lo hubiera matado”. 

Para los que no son del barrio es importante poner de su conocimiento, que “San Bruno” tuvo desde las épocas del comunismo fuertes diferencias con la gente de “El Dique”. “Las diferencias ideológicas  de los años 30´s permanecieron por muchos años, hasta que posteriormente se volvieron costumbre” señala el Sr. Alejandro Hernández obrero textil de esas épocas. Y es precisamente durante los años 70´s cuando pandilleros de San Bruno y el Dique se enfrentaban a golpes a cada rato por ciertas rivalidades añejas y también de índole personal.

Pero continuando con la plática, Josué Acosta nos comenta como en uno de tantos terribles encuentros entre pandillas del “Dique” y San Bruno”, se suscitaron hechos lamentables. “Yo recuerdo que fuimos a un carnaval  y nos corretearon los del Dique, a un amigo mío que llamábamos ‘Tovar’ y yo, y allí en Ávila Camacho se atravesó y lo mató un coche. Hubo bastantes peleas, es más cada sábado, cada viernes se peleaban; subían los ‘Totoles’, llegaban los ‘Yaquis’ de la loma y siempre hubo problemas”.

Para Josué Acosta Gómez las rivalidades tenían que ver también mucho con “proteger”  sus territorios, y es que a los del Dique no les gustaba ver a los de San Bruno cerca de su territorio, ni a los de San Bruno a los del Dique cerca del de ellos. La Rivalidad continuó todavía por muchos años, pero al paso del tiempo éste se fue encargando de  que se olvidaran aquellas rencillas y finalmente mucho de esos pandilleros de San Bruno (en su gran mayoría) se convirtieron en hombres de bien.

En cuanto a la pregunta de si circulaba mucha droga entre aquellos grupos de jóvenes, la respuesta no se hizo esperar, “¡Lo normal!, mariguana, uno que otro se ponía ‘flexo’, ‘chemo’, ‘activo’… pero nada más; la cocaína  ni la conocíamos”.

Una de las cosas que a Josué se le quedó grabada para siempre, fue un día durante la navidad en que bajaron al territorio de los “Totoles”, y de tanta mariguana que había que hicieron entre todos una gran fogata “una llamarada, una fogata así grande, pero de pura mariguana y todo mundo inhalando el humo y todo, entonces era como una  fiesta”.


Actualmente en los puntos donde se reunían los grupos de pandilleros en San Bruno lucen tranquilos y sin ningún tipo de problema. Hoy en día el novio de la vecina llega tranquilamente por la joven  y la regresa a su casa a la hora señalada, sin ningún tipo de problema. Atrás quedaron los pleitos entre pandillas y las rivalidades por un territorio que siempre fue de todos, y que es el barrio de San Bruno en Xalapa.

miércoles, 8 de octubre de 2014

Invitación a conferencia : El sindicato más emblemático, los comunistas de San Bruno.

Los integrantes  de la Asociación de Colonos del Barrio de San Bruno A.C. invita cordialmente a la conferencia que la Dirección de Cultura, Educación y Deporte del H. Ayuntamiento de Xalapa ofrece al público en general, titulada  : "Etapa inicial y heroica del sindicalismo xalapeño. El sindicato más emblemático, los comunistas de San Bruno".  Dicha conferencia será impartida por el cronista de la ciudad  de Xalapa mañana jueves 9 de octubre, a las 18 hrs en el "Casino Xalapeño".



Interpretación del Himno a los "Mártires del 28 de Agosto de 1924"

Inocencio Catañares

El jueves 28 de agosto de 1924, alrededor de las doce horas del día, en Xalapa la capital del estado de Veracruz, México, bandidos encabezados por Franzoni y Arenas, asaltaron lo que se conoció como la Fábrica de Hilados y Tejidos de San Bruno, asesinando en el exterior a Fidencio Ocaña, panadero; en el acceso al inmueble golpearon a Francisco Jiménez, falleciendo días después; en el interior a Honorio Rodríguez y privando de su libertad a los obreros Isidoro Avendaño, Alberto Calderón, Isauro Sánchez, José Hernández, Ignacio Viveros, Manuel Hernández, Ezequiel Alatriste y Armando Ramírez; también retuvieron a Francisco Moreno, tesorero del sindicato campesino y a Herón Pérez, adolescente quien se asomara al paso de la columna cargada de rollos de tela. Finalmente, en el lugar conocido como El Naranjo del ejido San Antonio Hidalgo, municipio de Tlalnelhuayocan, después de cavar dos hoyancos que fueron sus tumbas, les dispararon, cayendo en el interior algunos moribundos y otros ya muertos. Al año fueron rescatados sus cuerpos y depositados a la postre en el Cementerio Antiguo.




La versión de los objetivos de este hecho ha ido desde el asalto para robar armas, hasta señalar represión a un sindicato comunista, sin faltar el robo de rollos de tela. Esta última ha sido la versión más divulgada.

Ha tenido carta de naturalización la frase “Loor Eterno a los Mártires”. A su amparo se han fomentado diversos eventos, dentro de los cuales tiene un lugar destacado el Himno a los Mártires del 28 de Agosto de 1924 donde se enlaza la tristeza con la fortaleza de los proletarios, figurando ya como un homenaje a los obreros textiles que recibieron la afrenta. 

Significación especial tiene la participación de los integrantes de este espontáneo coro, a quienes mueve el deseo de recordar a los desaparecidos, habiéndose integrado por:

José Abraham Silverio Moreno, guitarra y coordinación del coro; Judith Cortés Castillo, guitarra; Nohemí Torres Cortés, con mención destacada pues fue su interpretación original a la que seguimos. Además, las voces de: Alicia Castellanos, María Guadalupe Castillo Estrella, Baldomero Cruz Molina, América Palmira Hernández Flores, Ariadna Hernández Flores, Ingrid Guadalupe Hernández Flores, Kevin Hernández Flores, Mario Hernández Flores, Omar Martínez Bernal, Omar Augusto Ortiz Lira, José Alfredo Ortiz Martínez, Kenia Citlalli Ortiz Martínez, Tania Itzel Ortiz Martínez, Isaías Quiroz Hernández, Catalina Salazar Esparza, María José Vara López, María de Lourdes García Navarro, Susana Castañares García, Inocencio Castañares, Esteban Castañares Pérez, Martín Domínguez Herrera. Así como Gustavo Báez al frente de Technics, con sus apoyos Raúl Hernández Morales y Gilberto Hernández Falfán, quienes hicieron posible este video.