El barrio de San Bruno en Xalapa, es una publicación que pongo a su disposición a partir del mes de Septiembre del 2012, con la intención de dar a conocer la riqueza social, cultural e histórica que el barrio de San Bruno brinda no sólo a la Ciudad de Xalapa, sino a todo el estado de Veracruz..
Mención aparte merece la extinta Fábrica de San Bruno, donde se dieron toda una serie de hechos histórico-sociales, en los que hoy por hoy constituyen nuestro máximo legado histórico que dieron nuestros obreros textiles; por pocos conocida y ocultada por los intereses trastocados.

lunes, 25 de agosto de 2014

Invitación : 90 Aniversario Luctuoso de los "Mártires del 28 de Agosto de 1924".

El Barrio de San Bruno en Xalapa

90 Aniversario Luctuoso de "Los Mártires del 28 de Agosto de 1924".


Te invitamos a participar en la celebración a los "Mártires" , el día 28 de agosto  del 2014 a las 9 de la mañana en la "Escuela Primaria Mártires del 28 de Agosto de 1924".


¡Loor Eterno a los Mártires del 28 de Agosto de 1924!


  • ISIDORO AVENDAÑO 
  • ALBERTO CALDERÓN 
  • HONORIO RODRÍGUEZ 
  • ISAURO SÁNCHEZ 
  • HERÓN PÉREZ 
  • JOSÉ HERNÁNDEZ 
  • IGNACIO VIVEROS 
  • MANUEL HERNÁNDEZ 
  • EZEQUIEL ALATRISTE 
  • FRANCISCO MORENO
  • ARMANDO RAMÍREZ
  • FIDENCIO OCAÑA
  • FRANCISCO JIMÉNEZ
  • Y DEMÁS CAÍDOS...

En el año de 1924 el barrio de San Bruno en la ciudad de Xalapa, Veracruz; vive uno de los pasajes más trágicos de su historia. 





    

La Escuela Primaria  Mártires del 28 de Agosto de 1924 se encuentra ubicada en la  calle Fidencio Ocaña  s/n  esq. Francisco Moreno de la Colonia Francisco Ferrer Guardia de la ciudad de Xalapa, Veracruz. 




jueves, 21 de agosto de 2014

¡LA RAZÓN SE IMPUSO! ¡LA FÁBRICA PARA XALAPA!

 Inocencio Castañares
Julio César de Jesús Vásquez
Esteban de Jesús Aparicio


Los vecinos del barrio de San Bruno inician  un maridaje entre los valores intrínsecos del ser humano y la búsqueda de la esencia en su terruño. Esa palabra que a fuerza de repetirla se convirtió en chocante, machacona, burda tal vez pero que nadie en su sano juicio no atenazara.

Se ha alcanzado, ¡por fin!, la cereza del pastel, el ayuntamiento de Xalapa impone:

“Solicita Ayuntamiento, donación de ex fábrica de San Bruno para centro recreativo, social, cultural y deportivo
Posted on 18 agosto, 2014

Comunicado No. 1139

Xalapa, Ver., 18 de agosto de 2014.- En sesión extraordinaria, el Cabildo xalapeño propuso y autorizó al Presidente Municipal, solicitar al Comité de Donaciones del Servicio de Administración y Enajenación de Bienes del SAT, la donación “Ad Corpus” del inmueble –terreno y construcción- conocido como “Ex fábrica de San Bruno” para construir un centro recreativo, social, cultural y deportivo, en beneficio de dos mil 500 habitantes de las colonias circundantes.

El regidor Daniel Fernández Carrión señaló que la “Ex fábrica de San Bruno” ha sido ícono de lucha del movimiento obrero y de una lucha social constante por más de 150 años y que el comité de vecinos organizados del barrio de San Bruno es un ejemplo de organización que busca el bienestar para su comunidad.

En la sesión extraordinaria de Cabildo estuvieron presentes la Síndica Única, Michelle Servín González; los regidores Rogelio Jesús Álvarez Arroyo, Ignacio Eliezer Vásquez López, Nelly Reyes López, Lino Jiménez Gómez, Martín Victoriano Espinoza Roldan, Heriberto Ponce Miguel, Ana Karina Platas, Leticia Amira Delgado Hernández, Ignacio Valentín Flores Aguayo, Julia Francisca Velásquez Ávalos, Silem García Peña, Juan Miguel Castillo Lara, Daniel Fernández Carrión y el director de Asuntos Jurídicos Roberto Alejandro Pérez Gutiérrez.


El regidor Daniel Fernández Carrión señaló que la “Ex fábrica de San Bruno” ha sido ícono de lucha del movimiento obrero y de una lucha social constante por más de 150 años y que el comité de vecinos organizados del barrio de San Bruno es un ejemplo de organización que busca el bienestar para su comunidad.”


miércoles, 13 de agosto de 2014

El Naranjo, la Madre Tierra.

GRANDES MISTERIOS DE SAN BRUNO

EL NARANJO, LA MADRE TIERRA.

Domingo 28 de julio de 2014

Esteban de Jesús Aparicio
Isaías Quiroz Hernández
Inocencio Castañares

Es un lugar común señalar que fue en Plan de Naranjillo perteneciente al municipio de Tlalnelhuayocan, Ver., donde fueron sacrificados quienes a la fecha identificamos como los Mártires del 28 de agosto de 1924. Sin embargo, el equipo de redacción de este blog, hilando versiones en el mismísimo lugar de los hechos, fue develando el misterio hasta poder concluir que fue en El Naranjo, punto correspondiente al ejido San Antonio Hidalgo de la citada municipalidad, donde nuestra amorosa madre tierra abrió sus brazos para recibir los castigados restos mortales para prodigarles el descanso eterno.

Podríamos decir que iniciamos nuestro recorrido en la confluencia del vetusto edificio de lo que fuera la Fábrica de Hilados y Tejidos de San Bruno y la Represa de San Bruno. Andando sobre la calle Fernando Gutiérrez Barrios, reconocemos a la Escuela Primaria Federal Jesús Reyes Heroles, Escuela telesecundaria Rafael Hernández Ochoa; recordamos que el local que ocupa la biblioteca municipal, era la escuela primaria de la fábrica todo era terreno de ejidatarios. El que no quería ir a estudiar a San Bruno venía a este lugar como el caso de don Esteban Cabrera.

Nos precisa Isaías, nuestro guía, por las señas que le damos, por este vía transitaron hacia su cadalso los mártires. Aquí ya estamos en Tlanelhuayocan, se conoce como camino a San Andrés, en el Pipincal cruzaban una vereda que va para San Antonio. Ya estamos en el Plan de Naranjillo menos de media hora, 20 minutos, en carro.

Para el vecino de estos lugares es un camino árido a pesar de la exuberante vegetación, pero para nosotros está lleno de historia, era figurarse el martirio cargando. Calcula nuestro operario un tiempo de alrededor de una hora y más.

Don Feliciano Martínez Flores y sus familiares atestiguando el dicho.

Valió la pena la primera entrevista con don Feliciano Martínez Flores, de 83 años de edad, rememora la leyenda contada por los viejos, que los obreros quedaron en el panteón Palo Verde y de ahí al antiguo, ambos en Xalapa, pero no oyó que los hubieran enterrado acá. A los de Plan de Naranjillo que les tocó la balacera recuerdan que se alertaban entre sí, que corrieron a esconderse en una casa vieja de piedra, por la fábrica, Fue temprano, como a las 11 o las 12.

Demetrio Martínez Olivares en su reflexión


La señora Rafaela Cabrera García asentando la verdad que le fuera transmitida y vista por ella misma.

Doña Rafaela Cabrera García, con 79 años de edad a cuestas, nos hizo imaginar una historia paralela a la oficial. Primero nos preguntó ¿será los que dicen que está por Xoloxtla? Agregó que sus ancestros platicaban que los asaltantes salían del ejido de San Andrés Tlalnelhuayocan, que fueron los que sacaron de la fábrica y los vinieron a matar acá, en Dos Caminos en unos árboles de Pepinque ahí estaban las cruces, “a mí nada más me tocó ver las cruces, era potrero de Tiburcio Acosta, después propiedad de José Escobar que vivía en Carrillo Puerto en Xalapa, ya murieron”, precisamente era el camino a la madriguera

En un marco apacible los pipinques, ávidos de ser reconocidos como parte de la historia.

¡Aquí fue! Señala Jesús Acosta Valencia sin lugar a dudas.

La idea anterior fue corroborada por Jesús Acosta Valencia, “decía mi papá Valeriano Acosta, que en el terreno de Atenógenes Teoba habían colgado a los Mártires y los demás fueron en la mesilla grande. Ahí estaban las cruces, y aparte los otros que estaban por Mesa Grande, donde fue la mera matazón aquí nomás quedaron dos. Quién sabe si eran jóvenes, yo nomás vi las cruces pegadas a los árboles donde los guindaron como tenían cerca sus madrigueras los vigilaban para matar a quienes se los quisieran llevar hasta que se cayeron a cachos, estuvieron como 15 días. Fue muy escandaloso.”

“Eran dos cruces –refiere Jesús- en sendos pepinques o pipinques, del camino a Xoloxtla. Venían a ponerles veladoras en estos árboles cada año. Lo se bien porque por aquí pasaba yo a la escuela. No conocí a los familiares. Se decía que espantaban que se quejaban, yo nunca escuché nada y pasé muchas veces.

En tanto que su abuelo Santiago Acosta Reyes, por cierto cornetero, comentaba que los fabricantes eran asaltados constantemente por eso el gobierno los armó para defender la fábrica y para que también apoyaran a los soldados. Cuando vino la balacera y entraron los rebeldes él se metió entre todo lo que había de madera y ahí se quedó tirado hasta que escuchó cuando terminó. Del asalto suponía era por el poder, por tantas gavillas que disputaban la supremacía.

Tiburcio Acosta Reyes, hermano de su abuelo, narró en su momento que les robaron un par de caballos dos soldados cuando estaba con un hermano, los siguieron antes de llegar a Coapexpan, por el terreno de Benjamín Sánchez, pidiéndoles los caballos porque los ocupaban para trabajar, negándose y armándose de valor los atacaron los hermanos dando muerte a uno, en tanto que el otro se hizo el muerto, yendo a dar parte.

Como los buscaban a ellos para matarlos, habló con el general Arenas y le dijo “vente con nosotros acá no te pasa nada, allá que suban a buscarte los del gobierno” era de los revolucionarios con gente a su mando. Finalizado el conflicto el general Arenas le dijo “Mira Tiburcio ya se terminó todo, ya no te va a pasar nada, ya no te van a buscar, hay mucho ganado el que tenemos aquí, hay dinero en esos cajones, llévate el dinero y el ganado que quieras”, así hizo y aquí compró mucha tierra, además en Mesa de Gómez tenía 85 hectáreas. Siempre sostuvo que los asaltantes defendían la tierra todavía de parte de los zapatistas, se cree que robaban sólo a los ricos.

Familiares de los mártires por acá no hay, eso es un hecho.



¡¡¡¡¡P O R   F I N!!!!! LA GRÁFICA ILUSTRA CON LA CLARIDAD DEL SOL.



 
Gregorio Ramírez Acosta ¡Éste es el lugar, no hay otro! 
Aquí es. Así de simple como el famoso “Eureka” de Arquímedes de Siracusa. No, no estamos haciendo gala de una falsa erudición, sólo hacemos una pequeña comparación del hallazgo sumamente importante para nosotros. La siembra nos grita ¡No fue inútil el tiempo del reposo para tomar fuerzas hacia la eternidad! Ahí está, como si esperara el tiempo justo para entregar su secreto. No espantan. Sí descansaron. Loor eterno.



Gregorio Ramírez Acosta, nacido en Xoloxtla, registrado en San Andrés Tlalnelhayocan, de 76 años de edad, ejidatario.

Es un terreno con milpa, en loma, árboles al fondo. La descripción, inútil, lo valioso el descubrimiento, entre el lindero de un tal Miguel y de don Santos. En el bordito del lindero es gráfico al señalar el lugar, “En ese tiempo no era como hoy, no eran tierras en común, no había cercas y hasta sin caminos bien definidos ¡qué trabajo les iba costar masacrarlos! Y cómo no recordar este lugar, si los restos los vinieron a traer los fabricantes según la tradición oral. Antes venían los obreros cada 28 de agosto a recordarlos, pero ya tiene mucho que no han venido. No, no miento, me consta porque vi el homenaje que les hacían acá.”

El Naranjo, del ejido San Antonio Hidalgo dentro del municipio de Tlalnelhuayoyan. Arrancado a la hacienda La Orduña de Coatepec.

“Sí, también oí de los colgados, hasta hace pocos años quitaron las cruces, o dejaron de ponerlas, venían familiares tal vez ya no hay. Seguramente no eran de por aquí y no tenían nada qué ver con los mártires.” Una confusión histórica más.

Los hechos ahí quedan para su escrutinio.




viernes, 8 de agosto de 2014

Invitación a misa en honor a los "Mártires del 28 de Agosto de 1924".

A continuación  la invitación que hacen las familias Portilla Salazar y Rodríguez Villa al público en general ,  a la misa que se llevará a cabo el día  28 de agosto del presente año a las 12 de día,  en la Parroquia de San Bruno en honor los  "Mártires del 28 de Agosto de 1924" :

jueves, 31 de julio de 2014

Esteban Cabrera Miranda.

ESTEBAN CABRERA MIRANDA.

(1925-2014)

Esteban de Jesús Aparicio Rentería.

Sr. Esteban Cabrera Miranda.
Esteban Cabrera Miranda, uno de los últimos obreros pertenecientes a la vieja guardia de la Fábrica de San Bruno para orgullo de nuestro barrio. Nacido en “La Bolsa de Diablo”, patio anexo a la fábrica textilera un 2 de enero de 1925; falleció el día 21 de junio de 2014 a la edad de 89 años.

Es en el año de 1941 cuando el joven Esteban Cabrera  ingresa a trabajar  en la antigua fábrica de hilados y tejidos de San Bruno; tenía 16 años de edad. Se inicia como aprendiz  en el departamento de Preparación de Hilados, con un sueldo de $1.50 diarios.

Esteban Cabrera Miranda al lado de su padre, el Sr. Atanasio Cabrera.
El 10 de junio de 1952 contrae nupcias con la compañera de toda su vida, la Señorita Artemia Hernández Espinoza, con quien a la postre,  formó una de las familias más representativas del barrio de San Bruno. De esta unión, nacieron  Esteban, Magdalena, Julio y Carlos; fuentes de inspiración y orgullo para el Sr. Esteban Cabrera.

Como buen vecino responsable y  participativo, fungió  en dos ocasiones como Agente Municipal de lo que antes fue la congregación Andrés Montes (hoy San Bruno) .Durante su trayectoria laboral que fue de 44 años, participó activamente en la Banda de Guerra, y tuvo una destacada participación en el beisbol, donde resulto en varias ocasiones campeón con el equipo de San Bruno. Como secretario de deportes se destacó promoviendo el beisbol a nivel infantil y juvenil.

Equipo de beisbol San Bruno.  Sr. Esteban Cabrera,  hincado (segundo de izq. a der. ). 
El Sr. Esteban Cabrera Miranda se jubila de la fábrica de hilados y tejidos  el 2 de enero de 1985 a la edad de 60 años. El Barrio de San Bruno le rinde homenaje a quien formó parte de nuestra historia. Honor a quien honró a sus mártires.

Aquellos Militantes.

 Inocencio Castañares.

Enumerar su vida es fácil, recordar fechas tiene su chiste, pero hilar los hechos ya es otra cosa. Apenas podemos desprendernos de su imagen seguramente impulsada por ese dínamo que es su esposa, mujer incansable, de una energía que seguimos envidiando los veinteañeros.

O bien, cómo no recordar su imagen plena de satisfacción acompañando a sus hijos en su entrega deportiva, indiscutiblemente Esteban, Julio y Carlos tienen un lugar, pero seguramente disfrutó en forma especial la participación de una de las pioneras del futbol femenil en el barrio –Malena-. Psu… estirpe de triunfadores nada más.

Familiar político de Heliodoro Hernández Trujillo, quien fungiera como Secretario General del Sindicato, de quien ya nos hemos ocupado en otras ocasiones, nos deja una enseñanza muy importante: no hace falta seguir ideologías de moda, también cuenta encauzar toda la capacidad creadora pacífica para alcanzar niveles de bienestar que trasciendan, que sean los pilares, los cimientos en que se apoyen sus seres queridos, no tan sólo familiares cuyo vínculo amoroso es innegable, sino también para aquellos que lo rodearon en un estrecho círculo de entendimiento cuajado de realizaciones.

Al margen de lo anterior, su estabilidad emocional le dio la fuerza para comprender que las metas oníricas inalcanzables, etéreas como los ideales producto de las porquerías que se meten por salva sea la parte, son para seres sin objetivos de progreso metidos en cartabones de rebeldía insultante para la gente de razón, para la gente que tiene cierto que hay que pedalearle para alcanzar el sustento diario.

Quienes lo conocimos le damos gracias al Dios de nuestros padres por habernos concedido la dicha de haber disfrutado su compañía, de la sabiduría que le dio el tesón, el trabajo, la cual prodigaba en el tema que uno le inquiriera con la sencillez de una conversación cotidiana sin afectaciones mesiánicas, pero eso sí certera, precisa. No era parco, pero su sonrisa no era moneda de cambio.

Creo que San Bruno conoció las generaciones de los antiguos, de los viejos, la de los jóvenes y la de los nuevos. Y a la distancia nos sobrecoge la envidia, la ambición de saber cómo le hicieron esos viejos para empujar el carrito de la historia en el mar turbulento de las vicisitudes ¡vaya hasta de cerrarse su fuente de trabajo! Sólo como una metáfora de la desgracia para alcanzar un puerto firme, sin menoscabo del amor entrañable al terruño, a este solar que sólo conoce de entrega fecunda.


A la naturaleza no se le regatea lo que es de ella. Descanse en paz don Esteban.



Fotografías proporcionadas por la familia Cabrera Hernández. 

martes, 22 de julio de 2014

Oliverio Gutiérrez Barrientos

Grandes Misterios de San Bruno.

Juan José Llanes Gil del Ángel.

Sobreviviente del asalto a San Bruno.

Vivencia de  Oliverio Gutiérrez Barrientos, un hombre sin homenajes, pero feliz.
diciembre 9 de 1997

Sr. Oliverio Gutiérrez Barrientos. 
Si el 28 de agosto de 1924 Oliverio Gutiérrez Barrientos no se hubiera escondido entre las máquinas de la fábrica de San Bruno, la historia de cómo ocurrieron los hechos o su vida misma jamás se habría contado… Porque al no hacer caso a Ezequiel Alatriste  – quien le pidió que lo acompañara a ver cómo se llevaban al resto de los obreros- y la falta de valor de los gavilleros que asaltaron la fábrica, quienes no se metieron entre los telares, don Oliverio se salvó.

Ahora, a más de setenta años de distancia, en la quietud de su casa en la colonia 21 de Marzo, Oliverio Gutiérrez Barrientos describe sus aficiones ( la pintura, el dibujo, el tallado de madera), su orgullo de ser padre, abuelo y bisabuelo, así como la anécdota que le marcó la vida: estuvo en el lugar incorrecto, en la fecha equivocada, a la hora trágica en que murieron casi una veintena de personas – incluyendo a un panadero y dos lecheros – durante el asalto a la fábrica textil de San Bruno. Él vivió para contarlo.

En aquellos <<tejedistas>> tiempos, los obreros llegaban armados a su centro de trabajo para proteger a la fábrica de las gavillas que asolaban la región y que encabezaban Uriel Martínez, Antonio Virués, Ricardo Arenas  y David Franzoni; pero aquel 28 de agosto les quitaron los máuser y las 30-30.

Dn Oliverio especula frente al entrevistador sobre la <<repartición de responsabilidades>>; a fin de cuentas si los textileros hubiesen estado armados…Los terratenientes tenían miedo de los sindicatos obreros, de los campesinos; temían que les quitaran sus fincas y por eso pagaban a guardias blancas, que además asaltaban y robaban.

Entre los mismos facinerosos había problemas, disputas de poder, peleas por las armas; la fábrica era un objetivo de asalto, sobre todo por la gran cantidad de pistolas y carabinas que los trabajadores  traían. Armas que ese día los patrones – por alguna razón desconocida – les prohibieron meter a la textilera y que el obrero Oliverio Gutiérrez escondió en su casa.

Don Oliverio recuerda a los <<Zaldo Hermanos>> y a los <<Rivera>> como patrones, y por lo menos doce gerentes y administradores; comenzó desde abajo – como barrendero -  y llegó a ser jefe de almacén  de refacciones. Sindicalista también, alcanzó el liderazgo del Sindicato Industrial de Empleados Textiles del que fue Secretario General en 1946, el cual agremiaba a los obreros de las fábricas de San Bruno, El Dique, La Purísima y la Fama. También fue parte del equipo de Morones en los incipientes años de  la CROM, como secretario del Exterior del Comité Central.

Los inestables años veinte trajeron consigo, no obstante, la prosperidad  de las textileras; las telas de San bruno se distribuían en Uruguay número 25, en la ciudad de México, asiento de <<Zaldo Hermanos>. Oliverio, joven y soltero por aquellos tiempos, vivía en Lucas Martín con sus padres y hermanos; le había tomado gusto al oficio que desempeñaría para sobrevivir, luego de haber sido ayudante de telares en la fábrica La Criolla, cuando era niño.
Acostumbrado a hablar sobre la fábrica de San Bruno y de la matanza de aquel aciago  28 de agosto, don Oliverio, con sus noventa y un primaveras recuerda con nostalgia que la prensa, hasta hace algunos años todavía, acudía a él para que les contara la anécdota. Ahora ya no.
Probablemente su sorpresa responda a que la historia de la fábrica y del barrio sólo nos interesa porque forma parte  de la suya; vamos por su historia – le digo -. <<Háblenos de usted.>>
Entonces don Oliverio, veloz todavía, abre un cajón de trinchador de la sala y saca fotos, oficios, recortes de periódico; muestra sus trabajos de madera incrustada, el bastón que se hizo con madera y bejuco, el retrato  de sus nietos en Arlington, la credencial que lo acreditaba como corresponsal del periódico El Nacional en 1934, su diploma por haber servido en el Ejército en 1942, los oficios que firmaba como líder sindical…

Tres fotografías guarda con especial afecto: la suya a la edad de seis años, tomada en 1912 por <<Jiménez, el único fotógrafo que había en Xalapa>>; otra que le dedica a su esposa en 1937 y la de su boda en 1940.

Recuerda con cariño a don Juan E. Longuet  -a quien respetuoso llama <<mi maestro>> -  y con  rabia la manera en la que acaba sus días el ilustre educador: <<abandonando en Coatepec, requiriendo ayuda para cruzar la vía del tren Xalapa-Teocelo>>.

Sin tanta veneración, pero con nostalgia, hace memoria de sus compañeros del Instituto Xalapeño – aquel que estaba en la calle de Belén, hoy Lucio-, entre ellos Carlos Lascuraín, José Tanos, Manuel Nogueira y otros cuyos nombres ahora llevan las placas de las calles.

Allí en el Instituto –al que lo llevó su padrino Rafael Jiménez, sobrino de Juan E. Longuet- don Oliverio tomó lecciones de Instrucción Moral, Urbanidad y Buenos Modales, Lectura explicada en prosa y verso, Gramática castellana explicada, Aritmética elemental, teórico-práctica y mercantil, teneduría de libros… <<y dibujos>>, agrega contento, cuando muestra fojas amarillas ( de 1919 y 1920)  con dibujos a lápiz.

En la pasta del folleto que ilustraba al  instituto se leían los costos: los internos pagaban sesenta pesos, los semi-internos cincuenta y los externos seis pesos. Don Oliverio aclara que él sólo pagaba cinco, gracias al maestro Longuet, pero eso no lo hace sentirse  menos porque <<eran pesotes de oro>> que se los devolvían por hacer, entre otros servicios, el de mozo en la casa del dueño del instituto. Años más tarde él escribiría y publicaría la vida de Longuet.
Bravo como sindicalista, muestra los recortes de prensa en los cuales fustigó a los nuevos dirigentes sindicales. Comenta que participó en la planilla de Morones en la CROM. Es de recordar la frase aquella que circulaba durante los años del boom sindicalista, aludiendo a las siglas de la Confederación Revolucionaria de Obreros de México: Cómo Roba Oro Morones, a la que los trabajadores respondían volteando las siglas:

Más Oro Roba Calles…
-       ¿ Es cierto que Morones era mala gente…?
-       Tan malo como todos los que hay ahora…

Ahora , viendo morir al siglo que junto con él nació, da la impresión de que sobrevivirá también el fin del que le sigue. Cobra su pensión de 800 pesos como jubilado desde 1970. Fue amigo de todos los que cayeron en la fábrica de San bruno, y aun cuando no hay calle que lleve su nombre don Oliverio Gutiérrez Barrientos es feliz; sobre todo porque está vivo. 


domingo, 20 de julio de 2014

ALBERTO CALDERÓN CÓRDOBA

GRANDES MISTERIOS DE SAN BRUNO

 Inocencio Castañares 


Vivencia de Miguel Ángel Tirado Calderón

Julio 12 de 2014
Don Miguel Ángel Tirado Calderón, “La historia oficial es la que conozco

28 de agosto de 1924

Hace setenta y cinco años nací en lo que se conoció como Lucas Martín, aún dentro del municipio de Banderilla, Ver., aunque desde los cuatro años 1943 llegué a radicar a la entonces congregación 21 Marzo perteneciente a Xalapa, siendo en 1957, precisamente el 8 de mayo, cuando ingresé a la Fábrica de Hilados y Tejidos de San Bruno, hasta el año de 1991 en que me separé por invalidez y fui pensionado.

Sobre la masacre del 28 de agosto de 1924, poco puedo decir más que la historia oficial dado que el lapso de quince años, de 1924 a 1939 año de mi nacimiento y de treinta y tres de mi ingreso, nubla un poco el entendimiento, refrescado únicamente por el homenaje que año con año se realizaba.

De ahí que recuerde que fueron asaltados por malhechores cargándolos de rollos de tela producidos en la factoría, los cuales debieron tener un diámetro de 50 centímetros, un metro de ancho y alrededor de 30 kilogramos, la forma en que pudieron haber soportado su peso es escalonándose, es decir una distancia lo llevaba uno y otro tramo un compañero más. O de uno por obrero y apurándolo. Se los llevaron para esconderlos. Son robos y la mercancía quién sabe dónde quedó. Buscaban al producto.

Era una gavilla de malvivientes a eso era lo que se dedicaban, no creo que hayan estado al servicio de terratenientes, no sé cuántos hayan sido. Lo que permitió tomarlos indefensos es en gran parte el sonido que no permitía oír lo que pasaba en el exterior, además de los sorpresivo.

Respecto al camión de la fábrica que transportaba el petróleo del Callejón del Petróleo a ese centro de trabajo, manejado por Ramón Fernández, sí lo conocí cuando llegué pero se veía que ya no hacía nada, ignorando si le pagaba la empresa o no. No se si de verdad participó en el asalto.

De acuerdo a mi experiencia, no encaja lo de los mártires pues no murieron por una causa noble, simplemente los mataron adrede. No entiendo la razón por la cual los llamaron así.

En cuanto a una de las fuentes documentales como es el libro que hicieron los obreros de San Bruno, preciso que la fábrica “La Claudina” como la mencionan, no estaba en Lucas Martín sino en Los Molinos - Perote y en Lucas Martín se estableció “La Criolla”.

De mi tío Alberto Calderón Córdoba, se que fue hijo Pedro Calderón, al parecer comerciante, y de Micaela Córdoba. Supongo que nació en Lucas Martín, a su muerte contaba con 24 años de edad aproximadamente, era bajito tal vez 1.60 m, sólo tuvo una hija Ángela Calderón, que ya no conoció por haber nacido también en 1924 pero en octubre, quien vive en México, D.F. y a la fecha cuenta ya con 90 años. Y hasta donde estoy enterado no fue comunista.

Por mi parte ya no lo conocí, pues mi nacimiento ocurrió quince años después, en 1939, ignorando cuál era su ocupación como obrero.

Es difícil que yo conozca o hay oído de familiares no porque yo no me crié por allá, en tanto que de la 21 no hubo mártires. Y sobre el comunismo ha habido temor de hablar de él so pena de echarse encima al gobierno y desconocer la doctrina.

Se dijo que Adalberto Tejeda Olivares era comunista y que estaba en contra del clero.