El barrio de San Bruno en Xalapa, es una publicación que pongo a su disposición a partir del mes de Septiembre del 2012, con la intención de dar a conocer la riqueza social, cultural e histórica que el barrio de San Bruno brinda no sólo a la Ciudad de Xalapa, sino a todo el estado de Veracruz..
Mención aparte merece la extinta Fábrica de San Bruno, donde se dieron toda una serie de hechos histórico-sociales, en los que hoy por hoy constituyen nuestro máximo legado histórico que dieron nuestros obreros textiles; por pocos conocida y ocultada por los intereses trastocados.

viernes, 27 de febrero de 2015

Arranca en Xalapa el Programa de Salud Bucal del DIF.

Esteban de Jesús Aparicio Rentería



El Programa piloto de Salud Bucal del DIF Municipal de Xalapa,  arrancó  este jueves 26 de febrero  en la Escuela Mártires del 28 de Agosto de 1924, en un evento llevado a cabo en la explanada cívica de dicha escuela. Este programa contempló pláticas para los alumnos sobre la técnica del cepillado, dieta anticariogénica, uso de la tableta reveladora, uso del hilo dental y lo importante que es visitar al odontólogo por lo menos cada seis meses.


En dicho evento, el Director de la  escuela agradeció la presencia de los Servicios Asistenciales del DIF Municipal y las gestiones realizadas por la Asociación, en beneficio de más de 500 alumnos del Barrio de San Bruno.



En la puesta en marcha de dicho programa estuvieron presentes, el director de la Escuela, Marcelo Jácome Montano y la Profesora Juana Vásquez Hernández en representación del Profesor Tomás Castellanos Cruz, Supervisor Escolar de la zona 057; el titular de Servicios asistenciales, Jesús Dávila Carreón; la titular de la clínica Periférica, Magaly Vera Miranda y Julio César de Jesús Vásquez, Presidente de la Asociación de Colonos del Barrio de San Bruno A.C.






sábado, 21 de febrero de 2015

Facultad de Arquitectura de la Universidad Veracruzana, se une al rescate del monumento histórico de la fábrica de San Bruno.

Ignacio Lara Hernández



Dentro de las actividades académicas  de la Facultad  de Arquitectura de la Universidad  Veracruzana de la ciudad de Xalapa,  los alumnos de octavo semestre han decidido participar en el proyecto del rescate histórico de la  “Exfábrica de San Bruno”.

Los futuros arquitectos  de la máxima casa  de estudios  del estado de Veracruz, sostuvieron una reunión de trabajo en sus instalaciones  el pasado 20 de febrero del año en curso  con  la “Asociación de Colonos del Barrio de San Bruno A.C.”, donde los jóvenes estudiantes manifestaron  su inquietud de apoyar los trabajos en el anteproyecto arquitectónico aunado al que ya la propia asociación ha presentado ante el ayuntamiento xalapeño. 



En dicha reunión, los Doctores Luis Vásquez  Honorato  y  Ana María Moreno Ortega, coordinaron el trabajo colegiado, en el que los miembros de la Asociación expusieron la historia  del inmueble que a la fecha el INAH  reconoce como  “Monumento Histórico”. No se duda que la Universidad Veracruzana enriquecerá el proyecto con sus aportaciones, captando las necesidades de los vecinos del barrio y la comunidad xalapeña.  


Por parte de la Asociación , estuvieron la Sra Josefa Montiel Cortés,  el Lic. Julio César de Jesús Vásquez, los  Ing. Ignacio Lara Hernández y Esteban de Jesús Aparicio Rentería,  así como el Sr. Alfonso González de la Cruz, extrabajador de la fábrica de San Bruno y  representante  de los jefes de manzana de la Col. Obrero Campesina; a quienes los jóvenes y maestros agradecieron su asistencia a dicha  reunión de trabajo.

domingo, 8 de febrero de 2015

Los Villa, de la Cultura del Esfuerzo.

Por RODOLFO DÍAZ VILLA

¿Por qué los Villa? En realidad no lo sé, incluso hasta en la escuela y en el trabajo me llaman igual, no me sorprende que sea en el barrio, así conocen a mis padres y a mis hermanos, pero fuera del terruño es increíble. Mi padre y mis tíos no llevan el apellido Villa, pero ay de aquel que dude que sean de los Villa. Pero todos estamos contentos con formar parte del linaje de “LOS VILLA”.


Rodolfo Díaz Villa.

Oriundo del barrio, Francisco Moreno fue testigo de mi nacimiento (la calle claro), aquí transcurrió mi infancia y así seguirá.

No puedo –ni quiero- apartar de mi memoria los trabajos que pasaba para limpiar mi tambor, la satisfacción de limpiarlo hasta que causara envidia, la sensibilidad que había adquirido para estirar parejo el cuero, el cual además de estar debidamente estirado debía tener la flexibilidad necesaria para tocarlo y se oyera bien.



Con cierta condescendencia me apuraba mi padre, “ya ves eso querías, te dije que el tambor era pesado”.

Y sí, en plena juventud, alrededor de 1978, ingresé a la fábrica de San Bruno sobre todo para pertenecer a la banda de guerra, Silverio Díaz Salas, mi padre, era el sargento de esa institución, lo acompañaba yo a la famosa “escoleta” o sea la práctica o entrenamiento o ensayo para sus eventos. Esa era mi inquietud y afortunadamente cumplí mi anhelo porque recién llegado me enlisté ahí.



Tradición obliga. Fue un “seguir la línea” familiar, pero más por gusto, me sentí muy orgulloso de pertenecer a la banda de guerra del sindicato de la fábrica textil de San Bruno y aún lo disfruto. Mi abuelo Miguel Díaz Lima, fue el primer bandero de la familia.


Tuve la fortuna de conocer dentro de la factoría, ya como aprendiz, al maestro Manuel Aparicio, aunque vecino de la casa no era lo mismo ya como instructor y sobre todo de un gran nombre. Debo reconocer, sin embargo, que sólo hubo enseñanza a fondo en tres lugares: batiente (es el primer paso de preparación de hilados, de ahí salía un velo, un rollo de algodón o de poliéster, ya todo limpio), las cardas (el siguiente paso donde se iba purificando el velo citado y salía lo que se conocía como el pabilo) y estiradores (donde se hacían las mesclas de algodón y poliéster), válgase decir que en este recorrido iba saliendo el pabilo ya muy delgado y esos lugares formaban parte de proceso de preparación de hilados.

Decía que tuve la fortuna de aprender bien, con un pequeño “pero”… no se paraba de caminar durante el turno, la maquinaria así lo exigía porque finalizaba el proceso y había que llevar el producto a otra fase, o bien, fallas propias que lo obligaban a uno a parar la máquina para desenredarla porque se atascaba o se rompía el velo, a fin de restablecer el funcionamiento.

Pero hablemos de riesgos: La Vista, el cambio de temperatura de elevada (29 a 32 grados constantes) y salir al ambiente medio que en contraste resultaba frío. El oído, por el ruido tan elevado y constante, sí llegó a producir sordera en varios compañeros. Los alacranes, dentro de las pacas de algodón, sí eran venenosos y no contábamos con antídotos ¡DURANGO PRESENTE! Las serpientes, hubo algunas de hasta un metro de longitud, como la encontrada en los tróciles.

Aquí un recuerdo que cómo me da risa. Estando trabajando en la peinadora, llegó el momento de limpiar que se hacía con un gancho. Al jalar un montón de desperdicio del algodón dejé al descubierto un montoncito multicolor que se movía, efectivamente eran tres pequeños coralillos, la impresión todavía la conservo. Estaban en el piso a un lado de un “registro” en la trayectoria de una tubería ya clausurada, entendiéndose que la mamá entró los dejó y se fue. Aún sigo pensando dónde estaba la mamá.

También fue venturoso que ahí terminé mis estudios de bachiller en la Artículo Tercero; y la licenciatura en derecho de la facultad de la Universidad Veracruzana.

Tesorero primero y Secretario del Exterior después fueron los logros dentro de la vida sindical en San Bruno. Para quienes prestamos nuestros servicios en la textilera siempre fue un gran orgullo pertenecer a alguna comisión o cargo dentro del sindicato, nuevos aires se atisbaban interrumpidos por el cierre definitivo de la factoría.


Desde la telesecundaria San Bruno, alrededor del ’77, con el ejemplo de mi hermano Ernesto Díaz Villa, empecé a practicar el atletismo bajo la batuta del profesor Federico Hernández Arvizu, de grata memoria y múltiples logros. Vaya un sentido recuerdo a su memoria.


1,500 a 800 metros fueron las competencias en que participó mi hermano, en tanto que yo le entré al medio fondo que son carreras de 5 y 10 mil metros. Me cabe el orgullo de haber conseguido un triunfo frente a una de nuestras glorias xalapeñas, el famoso Héctor “El Chicles” Villanueva, en el estadio xalapeño cuando hice un tiempo de 16 minutos en una carrera de 5 mil metros.

¿Conocen el camino Córdoba – Fortín? Son aproximadamente 18 kilómetros y más o menos 54 minutos, que son los que hice corriendo, contra 600 competidores, consiguiendo ni más ni menos que el tercer lugar. Muy buen resultado para ser la penúltima carrera.

También en otro deporte me cabe el orgullo de haber destacado, fui seleccionado por el futbol de la escuela primaria Mártires del 28 de Agosto de 1924, también en la selección de la telesecundaria, en la que por cierto ganamos el torneo regional, integré entonces la selección estatal de ese ramo y competimos a nivel nacional con no muy buenos resultados. Ni qué decir de la preparatoria Artículo 3°, donde fui seleccionado del turno vespertino y les ganamos a los del matutino, entrándole al torneo regional. Para finalizar como seleccionado en la facultad de derecho.


En equipos fui campeón con el Dukla durante tres años consecutivos y dos alternados en la liga de Coatepec; en la primera libre de la Normal Veracruzana con el equipo del barrio; en la USBI con el equipo Proquiver y en segundo lugar jugando con Casa Blanca. Segundo lugar en el campeonato estatal que se celebró en El Higo, con la selección juvenil Xalapa; Auto Fernández, también con él fuimos campeones en la liga de San Bruno, donde también fui campeón con el equipo San Bruno; con el mismo nombre en la Liga Xalapeña de Futbol. También con el equipo Municipio, que entrenaba Chucho Nava, dentro de la Liga Xalapeña; Unidad de Desarrollo, otra liga, fuimos campeones con veteranos frente a casi puro chamaco. Y no podía faltar el equipo del trabajo, de la PGJ, donde en un torneo interior de la Procuraduría General de Justicia, fuimos campeones.















domingo, 1 de febrero de 2015

Archivo histórico de San Bruno en peligro de desaparecer.

Ignacio Lara Hernández.

Cambio de Comité Sindical. Al centro  el Gobernador del Estado de Veracruz Licenciado Marco Antonio Muñoz. 

Una vez consumada  la venta del último inmueble  propiedad del exsindicato  textilero de San Bruno, automáticamente  desaparece la “Comisión Liquidadora”. Dicha comisión tardó 23 años en vender  todos sus bienes, un poco extraño; pero así fue. El que haya desaparecido dicha Comisión  es lo de menos, eso a nadie le interesa, el problema es que ellos tienen bajo su poder todo el archivo histórico del antiguo “Sindicato Emancipador Revolucionario de San Bruno”; incluyendo la fotografía de los Mártires del 28 de agosto de 1924.  

Al vender  el edificio sindical que se encuentra frente a la Parroquia de San Bruno, acabaron por vender toda la inmensa riqueza  que lograron adquirir  los auténticos sindicalistas del gremio. A los más de 200 socios que sirvieron como cómplices no les importó dejar a San Bruno sin su legado histórico y  cultural, a ellos sólo les importó el dinero; eso que ni duda quepa.

La fotografía del “Círculo Fraternal Obrero “  fundado en 1908 y la Fotografía de los “Mártires del 28 de Agosto de 1924”  corren el grave peligro de perderse para siempre; así como todas las actas de asambleas, poesías, manifiestos y un sin número de documentos originales  que dejaron nuestros queridos obreros. Ahora sólo falta que también los quieran vender;  o que se los repartan  entre ellos como si fueran canicas.

Urge que todos esos valiosísimos documentos sindicales pasen a manos del  Archivo General del Estado de Veracruz , para que ahí se les cuide  y conserve. Y es que esos documentos contienen información  verídica y confiable en cuanto  a la fecha de creación del Sindicato Textilero, así como datos  del periodo comunista del barrio y el asesinato de los Mártires; que en su conjunto constituyen nuestra herencia histórica.

La falta de un recinto cultural  ha retrasado  el rescate de nuestra identidad . A la fecha no tenemos avances en la petición declarada por el cabildo  xalapeño acerca del proceso de donación que promovió  a su favor para el beneficio del barrio y todos los xalapeños. Nadie sabe con precisión la situación legal de la fábrica, y todo debido a la opacidad  con la que han  estado manejando éste asunto. Por lo pronto, las actividades en la fábrica siguen siendo mal encausadas y todo debido a que no van con la naturaleza histórica del inmueble; según lo dijera un investigador del INAH.


Recordemos que en  la extinta fábrica de San Bruno  se dieron  toda una serie de hechos muy importantes, en los que  hoy por hoy constituyen para todos los vecinos del barrio nuestro máximo legado histórico, por pocos conocidos y ocultados por los intereses trastocados.  ¡Rescatemos nuestro Archivo Histórico!



Fotografía proporcionada por el Ing. Esteban de Jesús Aparicio Rentería; vecino y extrabajador de la fábrica textilera  de San Bruno. 

martes, 20 de enero de 2015

Melquiades Ruiz : El vencedor del comunismo.

Ignacio Lara Hernández.

* El día 15 de agosto de 1937 es sepultado el Sr. Melquiades Ruiz en el antiguo panteón xalapeño.

Una vez que los  gobiernos Estatal y  Federal hicieron  presencia en la  fábrica de San Bruno en 1931 y terminaron  con la célula comunista que dominaba el sindicato, ya todos presentían que  las cosas  jamás volverían a ser igual.

Con las palabras de uno de los sobrevivientes de aquella jornada, el libro “Datos históricos de nuestro sindicato emancipador revolucionario de San Bruno” dice :  
“Cuando  volvimos a reanudar las labores, la calle estaba totalmente resguardada en todo el frente propiedad de la fábrica, había soldados de lado y lado y en donde termina la muralla de la fábrica, frente al Sindicato hasta la  antigua entrada, el campo deportivo estaba resguardado por la guerrilla de Banderilla; para entrar a la fábrica, se paró en la puerta el Señor José Rodríguez Fano, Administrador de la fábrica con una lista del personal, que se consideraba dentro de la revisión del Contrato Colectivo del Trabajo 1925-1927, así fue como volvimos a entrar a trabajar todos los que habíamos sido separados en el año de 1929, por tratar de sostener el Sindicato con las siglas de la CROM y en contra de los ideales del comunismo”.

Al finalizar la revuelta y una vez que las turbias aguas del levantamiento ideológico del sindicato se calmaron, Roberto Celis logra tomar el control de dicha organización obrera; pero no por mucho tiempo. El descontento de los trabajadores en contra de dicho dirigente no se hizo esperar; Roberto no respondía o no encajaba ya en la nueva táctica de lucha que se estaba implementando con miras a erradicar al comunismo de la filas de la organización sindical. Aquí  es donde Melquiades Ruiz toma el control de la organización e imprime mano dura al sindicato textilero.

Melquiades fue un líder dentro de la organización del sindicato textilero de  San Bruno,  y  en 1935 es nombrado  Secretario General por segunda ocasión; la primera fue en 1923. A este personaje se le atribuye el dar inicio a una "nueva época" para el sindicato. Recordemos y como ya lo mencionamos al principio,  dicha organización venía saliendo de un fuerte periodo comunista.

“El nuevo líder sindical tomó las riendas de la organización y con mano firme la supo guiar con inteligencia y tino”. Afirma  el libro del sindicato textilero. “Implantó la nueva táctica de lucha para erradicar definitivamente el comunismo en San Bruno”.

Todo estaba listo para que Melquiades ocupara el liderazgo probablemente  por muchos años en el sindicato textilero, sin embargo; “el vencedor del comunismo fallece  en 1937 después de haber forjado un renaciente sindicato muy moderno para su época”, afirma nuevamente el libro.


La familia de Melquiades Ruíz  todavía tiene  presencia en el barrio de San Bruno. Una de las calles de la Colonia Obrero Campesina lleva su nombre;  además,   le sobrevive su sobrino Urbano Hernández Ruíz, hijo de Doña Amalia Ruíz hermana del extinto líder sindical.


* Fotografía proporcionada por el Sr. Rafael Camarilllo, vecino del barrio de San Bruno.

martes, 25 de noviembre de 2014

Una breve historia de San Bruno


Mtra. Olivia Domínguez Pérez[1]

Antiguo Casco de la Fábrica de San Bruno. 
En la entidad veracruzana, la industria textil se desarrolló principalmente en el valle de Orizaba y en la región de Xalapa gracias a la política económica que establecieron los liberales a lo largo del siglo XX  y la fundación del Banco de Avío en 1830.

En 1837 se unieron los comerciantes xalapeños y pronto aparecieron las primeras  fábricas: La Industria Xalapeña, La Bella Unión Xalapeña, La Victoria  y La Libertad, esta última fue establecida en 1841 por el comerciante naolinqueño Bernardo Sayago en los terrenos de la hacienda Molino de San Roque o de la Pedreguera: “[La] hacienda había sido fundada desde principios del siglo XVIII por el capitán don José Antonio de la Pedreguera, bajo el nombre de Molino de San Roque.”[2] Durante el siglo decimonónico tuvo varios dueños, pasando por las familias Aburto y Oronóz hasta los Díaz de la Serna y Herrera, operación protocolizada conjuntamente con Santiago Condón quienes lograron instalar la Fábrica de El Molino y al siguiente año disolvieron la sociedad quedando como único dueño Bernardo Sayago en 1842.

La factoría la “La Libertad” o también llamada “El Molino”, producía piezas de hilaza, “material que se utilizaba para la elaboración de cordeles, cordoncillos, pabilo, ceñidores, manta sencilla y doble ancho, telas estampadas, toallas, colchas de algodón y listados...”[3], producción que seguramente era consumida por artesanos que elaboraban artículos en telares manuales.

A la muerte de Sayago en 1880, las riendas de los negocios fueron tomadas por su hermano Antonio, quien seguramente tomó la decisión de vender la hacienda de El Molino y su fábrica a la familia Gómez Farías.  En 1889 el Molino de San Roque fue adquirido por Benito Gómez Farías, hijo del ilustre político liberal, Valentín Gómez Farías, quién decidió vender la factoría conservando la hacienda. La compañía Zaldo adquirió las instalaciones y  cambio el nombre de la Fábrica de El Molino a San Bruno en justo homenaje al Santo Patrono de los tejedores.
Bruno Zaldo Rivera

El fundador de la compañía fue el español Bruno Zaldo y Rivera, originario de  Pradoluengo, Provincia de Burgos, hombre de negocios que llegó a México en 1857 y formó un gran capital en el Puerto de Veracruz. En 1888 creó la sociedad en comandita, Zaldo Hermanos y Compañía estableciendo  oficinas en México. A su muerte en 1916, Bruno dejó su lugar a Anselmo Román Zaldo quién amplió sus inversiones en la rama textil, tabacalera y en la importación-exportación de productos elaborados en sus empresas, además de invertir en negocios bancarios.

La profunda crisis económica internacional en 1907, provocó fuertes dificultades financieras en el país y a nivel industrial la baja de la producción textil, el cierre de fábricas y conflictos obreros. Precisamente en San Bruno se gestó un fuerte movimiento contestario en 1908. En efecto, ese mismo año las huelgas de los textiles del valle de Orizaba lograron esparcir los aires de libertad a la región y debido a las pésimas condiciones de trabajo, los obreros se organizaron en la Unión Fraternal de Obreros. De inmediato solicitaron a los patrones reducir la jornada de trabajo a ocho horas diarias; la abolición al maltrato que se daba a los trabajadores; el aumento de salarios en los diferentes departamentos, tanto en el de preparación de hilados y tejidos como en los de acabados y peones de patio.5

Círculo Fraternal de Obreros de la Fábrica de San Bruno.

Las demandas que plantearon a la empresa no fueron aceptadas y decidieron, como medida de presión, emplazar a la huelga. El movimiento lo encabezó la directiva de la Unión que estaba encabezada por Regino Bonillas, Nicanor Ortíz, Manuel Platas y Ana María Hernández. Cuando la empresa se percató de las acciones que realizaba esta organización decidió cesar del trabajo a todos sus miembros, pero lejos de controlar el conflicto apresuró el estallido de la huelga. La empresa se mostró intransigente en todo momento y la huelga duró alrededor de seis meses, durante los cuales se logró la solidaridad política y económica de los trabajadores de las otras fábricas de la zona xalapeña y de diversas poblaciones del estado de Veracruz.6

Sin embargo, a pesar de la lucha que sostuvieron los obreros el movimiento no logró sus objetivos: los obreros fueron reprimidos duramente por las fuerzas federales y sus principales dirigentes fueron deportados a Quintana Roo. Con el desarrollo del movimiento armado de 1910 a 1917 la situación de los obreros textiles sufrió cambios y a lo largo de los años del proceso revolucionario lograron consolidar su organización y promover el Sindicato Emancipador Revolucionario de Obreros de San Bruno que se proponía dos objetivos claves: luchar por sus reivindicaciones económicas y organizar a los trabajadores asalariados de la zona. Esta labor dio pronto frutos y en 1918 se fundó el Sindicato de Obreros Progresistas de la Fábrica el Dique.


En el periodo de la post revolución los herederos reestructuraron de la compañía y se conocería como Zaldo Hermanos y Compañía Sucesores Sociedad en Comandita tomando las riendas Ángel Rivera, sobrino carnal de la familia Zaldo Rivera[4].

Afines de 1919 los obreros de San Bruno lograron convocar al Primer Congreso Obrero de la región constituyendo, al lado de las diferentes representaciones de las agrupaciones obreras, la Federación de Obreros de Xalapa bajo la dirección de Regino Bonillas,  primer Secretario General y miembro activo del Sindicato de San Bruno.7


La nueva organización obrera se incorporó el mismo año a la C.R.O.M., a la vez que forman la Cámara del Trabajo de Xalapa. Siguiendo los objetivos cromistas impulsaron la creación de comités agrarios en los poblados vecinos, así organizaron a los campesinos en las haciendas de Las Ánimas, Tezonapa, Almolonga y la Concepción; y en las poblaciones de Chiltoyac, Rafael Lucio, Naolinco y Banderilla. Estos comités agrarios solicitaron de inmediato dotaciones de tierra que poco a poco les fueron otorgadas. Así la actividad desplegada por el sindicato de San Bruno benefició a los campesinos de Xalapa y sus alrededores. El Secretario General, Regino Bonillas, encabezó una comisión de Obreros y campesinos para entrevistarse con el Gobernador del Estado y explicarle la procedencia campesina de los obreros y el proceso de acaparamiento de tierras que se había dado en la Hacienda del Molino de San Roque desde los primeros años del México Independiente, durante los cuales se entregaron tierras a varios personajes como pago por su participación en el movimiento armado de 1810.8

El 31 de enero de 1921, la Comisión de Obreros y Campesinos solicitó oficialmente las tierras del Molino de San Roque con una extensión de 498 hectáreas que pertenecían a María Luisa Gómez Farías de Dehesa y tierras de la hacienda de Lucas Martín, propiedad de Emilia Prusey Vda. de Jiménez, con 2,134 hectáreas. A pesar  de los argumentos de los propietarios para evitar la afectación, el gobernador Adalberto Tejeda dictaminó el 26 de octubre de 1921 que dotaba de 438 hectáreas tomadas proporcionalmente de las dos propiedades.9 Más adelante el 25 de octubre de 1923, el presidente Álvaro Obregón dio la resolución definitiva y restituyó 553 hectáreas, un poco más de las 438 que concedió el gobernador.10 Una pequeña parte se destino para edificar casas para los propios trabajadores siguiendo el camino entre el meridiano y la fábrica textil.

Diez años después el ejido de San Roque promovió una nueva dotación para beneficiar al poblado La Luz con una superficie de 73 hectáreas. En 1948, 32 personas que habitaban en el Barrio realizaron el trámite de la segunda ampliación de la zona urbanizada, en esta ocasión efectuaron su solicitud 15 ejidatarios y 11 personas vecinas del lugar.

En octubre de 1956, el sindicato solicitó la ampliación del ejido Molino de San Roque con objeto de construir una casa habitación para cada obrero. Así nació la Colonia Obrero-Campesina que se sumó  a las colonias que habían formado años antes en la antigua congregación: Ferrer Guardia y La Luz del Barrio.

El 29 de octubre de 1962, por resolución presidencial, se expropio al ejido Molino de San Roque 97 hectáreas para que se efectuara la ampliación del fundo legal de Xalapa.






[1] Investigadora del Instituto de Investigaciones Histórico Sociales, Universidad Veracruzana/Directora del Archivo General del Estado de Veracruz.
[2]  Revista Jarocha, No. 2, 1959.
[3]  Domínguez Rendón, Francisco. Noticias Estadísticas de Xalapa en 1837., p.48.
5 Flores Villa, Pánfilo. Manuscrito inédito de un ex obrero textil de San Bruno; Xalapa, Ver., 1976
6 Flores Villa, Op. Cit., p. 2., Entrevista con el señor Heliodoro Hernández, ex obrero textil de San Bruno realizada en Puebla, Pue.
[4] Blázquez Domínguez, Carmen.  “Familia Zaldo Rivera” en Ludlow, Leonor, et al. 200 emprendedores mexicanos. La construcción de una nación. México, Imprenta Sigar, 2010, pp. 339-345.
7 Parra, Daniel. Sindicato de Obreros Progresistas del Dique, Xalapa, Ver., s.e. 1946, pp. 27-29.
8  Entrevista con el señor  Pánfilo Flores Villa, Xalapa, Ver., mayo 1976.
9  A.C.A.M. Exp. 141. Oficio 8388
10  A.C.A.M. Exp. 14.  Resolución Presidencial.

martes, 18 de noviembre de 2014

Junta Vecinal de la Fábrica de San Bruno: Coadyuvantes del INAH



Esteban de Jesús Aparicio Rentería
 
Asociación de Colonos del Barrio de San Bruno con el Arqueólogo José Antonio Contreras Ramírez.
En  entrevista con los diferentes medios de comunicación, el pasado lunes 17 del  presente mes, los  integrantes de la Asociación de Colonos del Barrio de San Bruno A.C. junto con el investigador del INAH Arqueólogo José Antonio Contreras Ramírez,  solicitaron a las autoridades el rescate y la preservación de la ex Fábrica de Textiles San Bruno.

El Arqueólogo subrayó que se trata de un edificio con un alto valor arqueológico que mucho ayudaría a entender la historia de Xalapa y que debe ser protegido con un uso regulado, por lo que llamó a todos los niveles de gobierno a implementar proyectos adecuados.“Ahora que hay proyectos de intervenir, se está obligando a que la intervención que se haga tiene que ser dentro de los lineamientos de construcción por ser un Monumento Histórico. Tenemos allí un asentamiento de orden arqueológico, prehispánico, no es tan simple como solamente una fábrica, tiene un gran arraigo desde los asentamientos más antiguos”, señaló. 

Enfatizó en que debe protegerse dicha instalación para que los especialistas tengan la posibilidad de continuar el estudio de los datos arqueológicos que pudieran ser hallados, “lo que corresponde al INAH es regular el uso que se le pueda dar, por ser monumento histórico no le pueden dar el uso que se les ocurra”.

Por su parte el  Lic. Julio César de Jesús Vásquez, Presidente de la Asociación dio a conocer que “nuestro único interés de los auténticos vecinos del barrio de San Bruno es el bienestar común, es apoyar un proyecto, como lo hemos hecho desde el principios, que beneficie a todos, somos respetuosos de la ley”.

También agregó que “valoramos mucho nuestro Monumento histórico de la Fábrica de San Bruno, desde el primer momento iniciamos los trámites para que se nos reconociera como órgano coadyuvante ante el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), hemos esperado que se realicen los trámites legales, y al estar conformados como Junta Vecinal hacemos el reclamo para que se dé el rescate, cuidado y preservación del monumento histórico”.

Apuntó que “como integrantes de la asociación de colonos, hemos gestionado ante las autoridades municipales y federales el rescate del inmueble de la ex fábrica, hemos logrado que sea considerado un monumento histórico, una vez concluidos los trámites con los propietarios legales del inmueble, la fábrica debe pasar a manos del gobierno municipal para que se construya un centro recreativo, social, cultural y deportivo en beneficio de miles de habitantes de las colonias circundantes”.

Al final de la entrevista Julio César de Jesús Vásquez indicó que  la Asociación, la Junta Vecinal y los  vecinos del barrio, apoyamos dicha propuesta y manifestamos nuestro compromiso con todos los colonos para continuar en la lucha por recuperar espacios deportivos y culturales en beneficio de toda la comunidad.