El barrio de San Bruno en Xalapa, es una publicación que pongo a su disposición a partir del mes de Septiembre del 2012, con la intención de dar a conocer la riqueza social, cultural e histórica que el barrio de San Bruno brinda no sólo a la Ciudad de Xalapa, sino a todo el estado de Veracruz..
Mención aparte merece la extinta Fábrica de San Bruno, donde se dieron toda una serie de hechos histórico-sociales, en los que hoy por hoy constituyen nuestro máximo legado histórico que dieron nuestros obreros textiles; por pocos conocida y ocultada por los intereses trastocados.

martes, 15 de abril de 2014

La Bolsa del Diablo

Ignacio Lara Hernández

Vista de la Congregación del Molino de San Roque (Hoy San Bruno).
Uno de los lugares más recordados por los antiguos   extrabajadores de  la fábrica de San Bruno, es  el lugar conocido como “La Bolsa del Diablo” ; o simplemente “La Bolsa”. Cuenta la historia oral y escrita, que cuando los facinerosos emprendían  la retirada y   llevaban a  los “Mártires del 28 de Agosto de 1924”  en camino hacia su tumba  en Plan de Naranjillo, pasaron por el punto conocido como “La Bolsa”,  lugar en el que un chamaco de nombre Herón Pérez salió a ver que  sucedía,  y  fue en  ese preciso momento en el que fue  tomado prisionero.



“La Bolsa” era  un lugar anexo a la Fábrica de San Bruno, donde la inmensa mayoría de los obreros de aquella época vivían con sus familias. Era un patio  formado por un grupo de aproximadamente  50 casas construidas en dos niveles, en el que las familias de los obreros compartían  espacios comunes; por tal motivo  muchos jóvenes de  aquellas épocas  entrelazaron  sus vidas. Muchos descendientes de los antiguos obreros,  nacieron y crecieron  en “La Bolsa”.

Sr. Urbano Hernández Ruíz
El Sr. Urbano Hernández Ruíz  nació en 1927, en el corazón del  Barrio de San Bruno, precisamente  en el  lugar que ocupaba  “La Bolsa”; patio anexo a la fábrica de San Bruno. Indica Don Urbano que el acceso al patio  se encontraba frente a la Hacienda Molino de Pedreguera,   como a 50 metros de su  entrada principal, rumbo a la Represa. Todavía recuerda con mucho cariño, la guitarrita que le regaló el que fuera líder del Sindicato Textilero de San Bruno en aquellos años ,  el Sr.  Melquiades Ruíz;  cuando  Don  Urbano vivía con su familia en el interior de este enigmático lugar. A pregunta expresa del por qué  le llamaban “La Bolsa del Diablo” , el Sr. Hernández Ruíz señala que  así le llamaban al lugar anexo donde vivían los trabajadores de las factorías;  y del diablo,  fue porque  así  le apodaban a un personaje que vivió en ese lugar.

Sr. Raymundo Carranza Aburto en el interior de la fábrica de San Bruno.
Don Raymundo Carranza Aburto nació también en “La Bolsa del Diablo”, y recuerda  con mucho cariño  aquellos años  maravillosos  en el interior de  aquel patio de vecindad. El Sr. Carranza  señala que al pasar el tiempo, la fábrica de San Bruno tuvo ampliaciones importantes y fue necesario desplazar el patio hacia otro lugar. Así que los obreros y sus familias  fueron  trasladados fuera de la fábrica, al  otro lado del río Carneros, pasando el puente,  frente a la Represa Carlos Marx;  hoy Represa de San Bruno.


lunes, 7 de abril de 2014

sábado, 29 de marzo de 2014

Universidad Veracruzana : Apoya Proyecto Museo de Barrio.

La Asociación de Colonos del Barrio de San Bruno, solicitó el apoyo de la máxima casa de estudios del estado de Veracruz; en el  " Proyecto del Museo de Barrio " .






miércoles, 26 de marzo de 2014

LO QUE NO SABIAS DE HELIODORO

Inocencio Castañares

Heliodoro Hernández Trujillo (1901-1988) 
Te has de acordar Esteban, a ti que te gusta escribir sobre San Bruno. No creas que la foto que está en el blog representa riqueza nomás porque está de traje, nooooo!     Él fue un tipo austero, no por vocación sino por necesidad. Si hubiera tenido  dinero quién sabe qué tanto hubiera hecho.

Él fue un hombre de una sola pieza, incluso regresando de Puebla de visita a San Bruno, acudió a la casa de un amigo (omitimos el nombre para no manchar su nombre y el de su familia), con quien en un momento de la charla surgieron los reproches mutuos, lo que finiquitó una frase lapidaria de Heliodoro “pero tú sí fuiste chaquetero, yo no”. Con eso acabó la discusión y tomó el sendero amable que conduce a una amistad a toda prueba.

Figúrate Aparicio si no era hombre de ideas firmes, hasta obcecado podríamos decir. Cuando fallece su esposa, al momento de expirar, le dice clarito “Hasta nunca Paula”, pero no frunzas el ceño que lo anterior fue producto de que no era una persona de creencias, sino de convicciones. ¡¡¡ERA ATEO!!!

No sabemos por qué, pero sí te puedo asegurar que hubo una asociación clara para distinguirse en el comunismo. Ya sabes que en el comunismo es reiterada la frase “la religión es el opio del pueblo” y vox populi lo toman como una negación a la religión, oposición frontal, que como sabes es incierto, la transcripción de Marx y Engels en el manifiesto comunista es más profunda, más sustancial: sí alejamiento a la religión si su criterio así se los manda por una profunda transformación cultural, que no se hagan güeyes.

No es que buscara ser héroe, simplemente vivió su circunstancia con la tozudez de un hombre íntegro. Sólo confiaba en lo tangible, en lo visible, en lo palpable.

Si no te creas que se las vio fácil, o que le llevaron el cargo sindical hasta su casa, hasta llegamos a saber que en una época anduvo a salto de mata, escondiéndose por los cerros como cualquier forajido.Qué paradoja, por los lugares que fueron la última morada de los Mártires del 28 de agosto de 1924.


Ernesto Pacheco, Casimiro Melgarejo, Heliodoro Hernández, formaron un triunvirato aportando cada uno sus características personales, encajando perfectamente sus impulsos en el periodo comunista de la fábrica de San Bruno.


jueves, 20 de marzo de 2014

HACIA UNA HISTORIA DE LAS RELIGIONES EN SAN BRUNO

HACIA UNA HISTORIA DE LAS RELIGIONES EN SAN BRUNO

Relator:          APOLONIO TORRES SÁNCHEZ

En algún lugar de San Bruno, el 15 de marzo de 2014


Oriundo del estado de Puebla, me traslado a este barrio en 1942, a la edad de 35 años, pues nací el 9 de febrero de 1917. Vine junto con mi familia encabezada por mi esposa Raquel Cortés Lomelí, a la fecha ya finada.

La razón de mi traslado fue el trabajo, debido a que en el pueblo se empleaba uno en el campo con un bajo salario; cuñado de Crisóforo Cortés Lomelí, líder sindical de la fábrica de San Bruno, encuentro acomodo en este centro de trabajo como albañil, tareas no sustanciales pero necesarias para reparar daños o evitar males mayores, en la que conocemos como “la fábrica vieja”.

En ese tiempo se puede decir que no había problema para entrar a trabajar, no importaba la edad, tampoco el grado de instrucción, sólo ganas. Y esas fueron precisamente las que me impulsaron para pedir permiso para aprender en las máquinas, eran los días en que no entraba uno a aprender en un lugar en específico, sino que aprendía uno donde hubiera necesidad de manos y brazos.

Por fin llegó la oportunidad de ocupar una planta, es decir ya era un obrero hecho y derecho, ¿el lugar? Era lo de menos, sabíamos de todo. Y así fue como entré al área de Acabado en el tórculo de agua. Ahí era donde se hervía la ropa (les gustan 14 mil metros de tela para hervirla con vapor), además pasaban por los rodillos que la exprimían hasta dejarla casi lista.

La mecánica dentro de nuestra trinchera textil, era cubriendo cada turno dos fabricantes, uno directamente a la máquina y otro preparando todos los materiales, como el jabón y otros menjurjes. Por cierto, un trabajador mismo de la factoría, Jesús Gris, era quien preparaba y le vendía el jabón a la empresa, eran unos llamados tambores así de grandes.

Cumplí mi tiempo y me jubilé, dedicándome ya de lleno a la religión siendo en 1984 cuando alcanzo la distinción de ser Pastor de la Iglesia del Nazareno, dentro de las dos grandes divisiones de la época moderna ocupo ese grado en el protestantismo.

¿Cuál es la razón de haber iniciado el relato como obrero de la fábrica? Bueno, en primer lugar demostrar la querencia al terruño; segundo, establecer que mi única riqueza fue seguir al Señor.

Cité a don Jesús Gris por haber sido quien me impulsaba a leer la sagrada escritura. Llegué siendo católico, un tanto irredento por cosas sucedidas en la iglesia no de mi agrado; es decir, sí era, pero no era.

¡Y ASÍ COMPRÉ MI PRIMERA SAGRADA BIBLIA!

…Y fue en la iglesia Presbiteriana, denominada El Divino Salvador, ubicada en la avenida Revolución de Xalapa.

Debo reconocer, sin embargo, mi falta de respeto a la palabra de Dios, pues leía el texto cristiano saboreando un exquisito cigarro. ¡Eeeh, qué tal! Lo acepto, como cualquier pecador.

Por aquellos días, según recuerdo, no había templos protestantes en nuestro barrio, había uno más pero en la calle Julio Rebolledo de Xalapa, de los metodistas que todavía está. Sin faltar la actual parroquia católica dedicada a San Bruno, creo erigida en 1950.

Pero sobre todo lo dicho es importante destacar, como lo enseña la Santa Biblia, hay un solo Dios, por tanto hay una sola religión con su letal inyección de valores por vía consentida. Las divisiones son de los hombres, recordemos que el protestantismo no buscó crear otra religión, sino volver a los orígenes que según estimaban los protestantes habían olvidado los católicos.

Desde que tengo memoria no he sabido de algún enfrentamiento por motivos religiosos en el Barrio de San Bruno. No sé a qué se deba, si sea a una falta de fanatismo o bien a que su raíz se pierde en el tiempo, pues en el ’42 cuando llegué ya coexistían las profesiones de fe anotadas. No se puede decir que no haya dedicación, baste ver la nutrida asistencia en fechas santas.

Sí he observado diferencias de grado, por un lado el catolicismo venera imágenes y nosotros nos pegamos a los mandamientos donde señala que no debemos hacerlo. Tampoco se adoran santos ya finados, porque Dios es dios de vivos.

Esa crítica que se le hace a los católicos que sólo van a la iglesia a ver a las muchachas, es totalmente insustancial, ya superada, es de risa.

domingo, 16 de marzo de 2014

Martín Torres Padilla

Ignacio Lara Hernández


Martín Torres nació en Orizaba el 11 de noviembre de 1895. Desde los 7 años ya trabajaba en la fábrica textilera de Cerritos, allá en Orizaba. También, muy joven, empieza sus actividades en el sindicato del ramo, aunque es hasta después de la revolución cuando se hace líder; siempre a la sombra de la CROM.

Fue presidente municipal de la ciudad de Orizaba en dos ocasiones en 1922 y en 1933, asimismo fue en igual número diputado federal y local, secretario general del Comité Nacional de la CROM y la coalición nacional textil. Su mayor contribución a la lucha obrera  estuvo  en haber  integrado una Comisión Mixta que logró en 1946 el primer Contrato Colectivo de Trabajo en la historia de México para la industria textil.

Al hablar del Sr.  Martín Torres en  San Bruno,  tendríamos que indicar  primeramente  de qué época estamos hablando. Si pudiéramos regresar el tiempo y preguntarle al Sr. Casimiro Melgarejo o al incansable Heliodoro Hernández ; líderes del sindicato de San Bruno en la década de los 20´s y 30´s (pleno periodo comunista), tal vez no se expresarían muy bien del Sr. Torres.

En aquella época,  y como ya lo he manifestado en otras ocasiones, el gobierno post-revolucionario  empezaba a comprender  que a los trabajadores se les debía de controlar por medio de organizaciones políticas llamadas federaciones o confederaciones que agrupaban sindicatos; e iniciar así, el corporativismo político que hasta la fecha sigue dominando.

Cuando Martín Torres y su primo Eulalio Martínez (Secretario General de la CROM) vinieron a San Bruno en 1920, nunca se imaginaron el duro "batazo" con que serían recibidos. Venían a alertar a los de San Bruno de los primeros "elementos rojos" (comunistas) y  jamás se imaginaron que serían seriamente criticados. Y es que no contaban con que Vicente Castañeda (Secretario General del Sindicato de San Bruno)  refutó toda la exposición  que vinieron a decirles. Al final, la intervención del camarada   Castañeda -provocó  una fuerte polémica entre ambas partes-, indica el libro del sindicato textilero de San Bruno;  que sería recordada por los obreros por muchas décadas después. La lucha social en San Bruno ya empezaba a  teñirse  de color  rojo.


El libro del Sindicato textilero de San Bruno señala que en 1950 (un año después de la muerte de Martín Torres)  hace suya la iniciativa de “todos los trabajadores" textileros, para erigir un monumento a  su memoria, en Río Blanco, Veracruz; y para tal efecto, solicitaron al Gobernador  Ángel Carvajal su intervención.  Un año después (1951), colocan la primera piedra de dicho monumento allá en Río Blanco, lugar al que  Crisóforo Cortés no podía faltar, pues él era el Secretario General  del  Sindicato de San Bruno.

Con el paso del tiempo, la colonia Obrero-Campesina aquí en Xalapa empezó a formarse a raíz de la segunda ampliación del ejido Molino de San Roque. El 7 de Octubre de 1956, el sindicato textilero de San Bruno hizo la solicitud al Departamento Agrario y Colonización, para la segunda ampliación en la zona urbana del ejido Molino de San Roque, para dotar a cada trabajador de la organización de un solar urbano, en donde pudiera construir su casa habitación. Surge entonces la necesidad de nombrar las calles de esa colonia.

Ya para entonces, los líderes del sindicato textilero de San Bruno estaban totalmente alineados con el gobierno, Martín Torres había muerto (1949) y el "sindicato rebelde" también (1932). El oficialismo fomentó el corporativismo  y en consecuencia una docilidad  rayana en lo cortesano ;  se dieron a la búsqueda de nombres para las calles, y Martín Torres fue uno de ellos. Como puede verse, a Martín Torres unos obreros lo trataron con la punta del pie y otros se encargaron de enaltecer su nombre; todos del mismo sindicato, pero en diferentes épocas.

Ya para terminar, quisiera mencionar  que hace unos días me encontré con la sorpresa de una supuesta fotografía de Martín Torres Padilla en el conocido grupo de Facebook “Xalapa Antiguo” que administra el arquitecto Jorge Díaz; en la  que se dice que dicha imagen   fue tomada en el interior de un domicilio de la Col Obrero-Campesina. La fotografía  en mención, es un busto de Martín Torres que probablemente estuvo colocado  a un costado del jardín de niños que lleva su nombre  en la Colonia Obrero-Campesina, en las esquinas que forman las calles Crisóforo Cortés y Santiago Bonilla; aunque no se dice con precisión donde exactamente  se encontraba. Ojalá y algún  vecino curioso del barrio  nos pueda   aclarar un poco más este asunto y podamos encontrar más indicios acerca de éste tema. 


La calle Martín Torres se encuentra ubicada en la Colonia Obrero-Campesina de la ciudad de Xalapa, Veracruz. La calle inicia en la Av. 1° de Mayo y termina en la calle Crisóforo Cortés.




Referencia Tomada del Libro : 
Datos Históricos de Nuestro Sindicato Emancipador Revolucionario de San Bruno.
Este libro se realizó en los talleres de la Editora del Gobierno del Estado de Veracruz
Junio de 1989 
pag. 16, 17, 31 y 32.

viernes, 28 de febrero de 2014

El Barrio : Publicación ciudadana.

Ignacio Lara Hernández

La "Asociación de Colonos del barrio de San Bruno", presentan la siguiente publicación :

El Barrio :
Órgano Informativo del barrio de San Bruno. ( Distribución gratuita )

Marzo 2014

Como una participación cultural  e histórica  del Barrio de San Bruno nace la presente publicación, con el fin de tratar de rescatar y difundir a la comunidad xalapeña, las diferentes actividades socioculturales; realizadas en éste y otros Barrios de Xalapa, así como fomentar  la  participación de los ciudadanos  en  las actividades de su entorno social.


Sabemos que no será fácil nuestro objetivo, pero no deja de ser un reto, ante los cambios tecnológicos, sociales, políticos y económicos; sin embargo, enfrentaremos los obstáculos.Somos un equipo de personas, cada quien con su quehacer diario, unidos por el interés en expresarnos.La comunidad cuenta con una pluralidad bastante amplia. Toda sociedad tiene logros y necesidades, por lo cual es conveniente exponerlas y buscar las posibles soluciones.

Y sin ir más lejos, se trata de presentar las soluciones  que manifiestan los habitantes constantemente, sobre inquietudes de todo tipo, ya sean urbanísticas, de seguridad, de arte y cultura, históricas, recreativas o académicas; en fin, todas las actividades vecinales.

Y bueno, pecando de egoísmo también pretendemos hacer que la gente, y sobre todo nuestras autoridades, no olviden que San Bruno también es Xalapa.

En un lugar de  San Bruno 2014.