El barrio de San Bruno en Xalapa, es una publicación que pongo a su disposición a partir del mes de Septiembre del 2012, con la intención de dar a conocer la riqueza social, cultural e histórica que el barrio de San Bruno brinda no sólo a la Ciudad de Xalapa, sino a todo el estado de Veracruz..
Mención aparte merece la extinta Fábrica de San Bruno, donde se dieron toda una serie de hechos sociales, en los que hoy por hoy constituyen nuestro máximo legado histórico que dieron nuestros obreros textiles; por pocos conocida y ocultada por los intereses trastocados.

martes, 7 de marzo de 2017

Un consejo para San Bruno (Primera parte de 4).

Jorge Flores Martínez.

Para iniciar, lo primero que debo aclarar es mi interés en estas ruinas que se dicen históricas, parte importante de la ciudad y esencia casi mística de un barrio de Xalapa.

El 20 de abril de 2014, aunque no es relevante, debo precisar que era mi cumpleaños y en los primeros minutos del día abrí mi Facebook, encontrándome con una invitación para conocer las instalaciones de lo que en su momento fue la Fábrica de Hilados y Tejidos de San Bruno, ya que un grupo de vecinos había recuperado el espacio de delincuentes que, en fechas recientes habían desmantelado gran parte de la construcción y que además ocupaban dicho lugar como guarida para sus desmanes. La invitación estaba enmarcada con una foto de un equipo de béisbol de los empleados de la fábrica fechada en 1933, en la que además aparecía sentado de manera especial mi bisabuelo don José Rodríguez Fano quien, en ese entonces, era el gerente de la mencionada fábrica.

Sr. José Rodríguez Fano (al centro y de traje), Gerente de la Fábrica de San Bruno (1937).

El solo hecho que mi bisabuelo apareciera en la foto guardaba un significado especial para mí, de alguna manera gran parte de las anécdotas de la familia tenían como escenario la fábrica. Vinieron a mi mente cientos de recuerdos de mis abuelos, mi padre y mis tíos donde siempre con gran cariño y afecto se referían a San Bruno, sin olvidar mencionar que mi bisabuela, doña Ana Villegas de Rodríguez, era vecina y originaria por varias generaciones de esos parajes, distantes y aparte de Xalapa en esos tiempos.

Mi abuela paterna, doña Consuelo Rodríguez de Flores, siempre que tenía ocasión nos platicaba algún recuerdo de San Bruno, tengo presente cuando con algo de molestia nos platicaba la vez que el abuelo de Miguel Alemán Velasco entró a la fábrica a robar en épocas de la Revolución y tuvieron a mi bisabuelo con la soga al cuello para que les diera el dinero y la mercancía que tenía a su resguardo como gerente, y siempre con lágrimas en los ojos, no sé si de coraje o de impotencia, terminaba la historia diciendo: “quien los viera ahora, hasta a presidente llegó su hijo”.

Lo anterior fue ocasión para que mis bisabuelos decidieran enviar a un internado a mi abuela, una niña de escasos 6 años, y a su hermano mayor a Gijón, en España, de donde mi bisabuelo era originario. Fue una “corta” estancia de más de 10 años en lo que la violencia y la excitación de la Revolución calmaban sus violentos instintos depredadores por otros más serenos, pero nunca menos depredadores.

Así que, una vez tranquilizados los excitados ánimos de la Revolución, mi abuela regresó ya toda una señorita a la casa familiar; don Pepe, mi bisabuelo, aún era gerente de la Fábrica de San Bruno, y mi abuelo, el doctor Juan Flores Villalobos realizaba constantes visitas a ésta para dar atención a los empleados, ahí la conoció, ya que la presencia de la recién llegada no pudo pasarle desapercibida y de ella solo tenía referencias por algunos empleados de confianza.

Por lo anterior es que me fue imposible dejar de asistir a la invitación que hacían este grupo de vecinos de San Bruno, era irresistible conocer esas instalaciones, a las que solo podía visualizar a través de los recuerdos familiares, que debo reconocer, ya hasta para mí parecían tan solo los recuerdos de recuerdos lejanos.



Me apersoné en la fábrica ese domingo, 20 de abril de 2014, a la hora fijada en la invitación y me presenté como bisnieto de don José Rodríguez; posteriormente, Esteban Aparicio nos dio un recorrido por todas las instalaciones, con una explicación de cada espacio, las funciones que tenían y las personas que habían laborado junto a su padre. Aún recuerdo su emoción al caminar por los restos de la fábrica, el cariño con el que de forma atropellada nos explicaba, él con los ojos cerrados en un intento de imaginarse que no eran ruinas lo que presenciábamos, era la Fábrica de San Bruno en sus mejores momentos.

Una vez terminado el recorrido me presentaron con dos personas de edad que conocieron a mis bisabuelos y, que con gran cariño me decían que habían sido dos bellas personas, siempre preocupadas por todos los empleados; la señora, me indicó perfectamente la ubicación de la casa donde vivió en su infancia mi bisabuela.

Antes de retirarme, tuve ocasión de conocer a Ignacio Lara, a Antonio Contreras y a su padre; de Ignacio me sorprendió y todavía me sorprende, su entrega al barrio y a sus valores, el conocimiento casi de testigo presencial de cada uno de los mártires del 28 de agosto y de todo lo acontecido en esos terribles días; de Antonio Contreras y de su padre me pareció de gran valor su activismo y la visualización que tenían del espacio como elemento vinculador de cultura y de deporte, me señalaban casi como si lo vieran donde estarían las canchas, los talleres culturales y el memorial de los mártires.

Me retiré no sin antes intercambiar teléfonos con todos y les dije que estaba muy emocionado de haber regresado a un lugar en el que nunca había estado, pero que casi podía reconocer. Me comprometí a participar en su esfuerzo de la única manera que sé hacerlo, como arquitecto, con un proyecto conceptual de un espacio dedicado a la cultura y al deporte como una forma de homenaje a los mártires y como elemento de cohesión social del barrio y de la ciudad y porque no, una forma de recordar mis orígenes.

Obtuve los planos de la fábrica de un levantamiento realizado en 1933 y puse manos a la obra con lo prometido, me encerré unos días en el estudio, con detalle y cuidado descifre cada plano, teniendo como referencia fotografías antiguas del lugar. Con el levantamiento de la fábrica antigua listo, procedí a elaborar el modelo en 3d para comprenderlo mejor, era el primer paso para cumplir con el compromiso.

Lo siguiente fue determinar los elementos históricos que permanecerían, para lograr que el proyecto respetara esos vestigios y de ahí intentar aprovechar cada espacio existente con actividades deportivas, culturales, talleres, auditorio y por supuesto, la propuesta de la mejor biblioteca de la ciudad.

Fue durante el proceso de diseño conceptual que encontré la metáfora del proyecto, se trató de una fábrica de hilados y tejidos, ahora sería una fábrica, un espacio formador de ciudadanos, en la que se construya la participación que entendemos, por lo menos en definición como democracia. Sería “La Fábrica”, jamás podrá dejar de serlo, por sus referentes en el barrio, por su constitución como hito de la ciudad, pero sobre todo, porque ahora sería donde se hilarían y tejerían los valores necesarios para formar ciudadanos por medio de la cultura y el deporte.

Ya con el proyecto arquitectónico me presenté en la fábrica y se los expliqué a detalle, siempre reiterando que era conceptual, que solo se trataba de la visión que pude interpretar de sus pláticas y del mismo espacio que la fábrica representaba. No se trataba de un proyecto terminado, es más, ni siquiera era el proyecto arquitectónico formal, tan solo era una idea conceptual con la que iniciar este interminable proceso burocrático.

Lo sucedido después, a pesar de que lo esperaba, reconozco que me llenó de desilusión, el grupo de vecinos se dividió y se conformó en por lo menos dos corrientes, una, que pugnaba por la cohesión ciudadana, por un espacio autogestionado y que casi en automático rechazaban cualquier intervención oficial; y el otro, con su postura de colaboración con las autoridades para la recuperación de la fábrica, para que de esta manera sea un espacio de cohesión del barrio.

Ya comentado lo anterior, la intención será que en las siguientes aportaciones sobre este espacio se expongan las posturas de cada grupo, sus intenciones y visiones, pero sobre todo los puntos de coincidencia, para terminar con una conclusión donde se privilegie la recuperación de la antigua Fábrica de San Bruno en base a estas coincidencias, tanto de posturas como de visión conceptual.


Insisto, en San Bruno solo me motiva lo que expreso en estas líneas; tengo claro que los monumentos al ego requieren mucho más que las tres hectáreas con las que cuenta esta propiedad, solo espero que todos los involucrados estén conscientes que el ego y la vanidad no tienen espacio en estos proyectos, que deben ser de muchos y para todos.




sábado, 4 de marzo de 2017

A 50 años... Escuela Mártires del 28 de Agosto de 1924.

Ignacio Lara Hernández

Instalaciones de la Escuela Primaria "Mártires del 28 de agosto de 1924" en el Barrio de San Bruno.

Actualmente y a casi 50 años de inaugurado el nuevo edificio escolar,  la escuela luce con muy buena fachada y con instalaciones recién pintadas y remodeladas; todo esto gracias a la cooperación voluntaria de los padres de familia de la escuela, el trabajo de la sociedad de Padres de Familia, el apoyo de los maestros y el empeño de los directivos de la institución. En algunas pláticas con los padres de familia, el Supervisor de la  escuela Prof. Tomás Castellanos Cruz mencionó que  la “Gestión Escolar” debe involucrar a todos los actores que ayuden a fortalecer el funcionamiento adecuado de la institución; por lo que en  el presente ciclo escolar, nos sorprendió a todos con la aparición de dos nuevas figuras en la estructura interna del plantel; las Subdirecciones Académica y de Gestión.


El 28 de octubre del año pasado (2016),  el Director de la escuela Prof. Marcelo Jácome Montano, el Dip. David Velasco Chedraui, la Presidenta de la Sociedad de Padres de Familia Josefa Montiel Cortés y el Supervisor Escolar Prof. Tomás Castellanos Cruz inauguraron la Biblioteca "Fidencio Ocaña".


Desde que en  1931 los obreros de la fábrica decidieron ponerle el nombre  de  “Mártires del 28 de Agosto de 1924” a la escuela, ya han pasado 86 años. Y ya que de  fechas estamos hablando, recordemos también que el nuevo edificio escolar  que actualmente alberga a la escuela primaria,  es inaugurado siendo Presidente de la República el Lic. Gustavo Díaz Ordaz y el  Gobernador del Estado de Veracruz el Lic. Fernando López Arias. Aquí cabe señalar que aunque no tenemos la fecha exacta de este último evento, sabemos por vecinos antiguos del barrio que la escuela  ya se encontraba operando normalmente en su nuevo edificio, antes de que iniciaran las Olimpiadas de 1968; pues la  escuela sirvió de albergue a varios atletas veracruzanos que participaron en esa justa olímpica.

Subdirectora de Gestión ,Profesora Sara Leal Jiménez (al centro), Ana Laura de Jesús Vásquez ( integrante de la Asociación de Colonos del Barrio de San Bruno A.C.) y Josefa Montiel Cortés (Presidenta de la Asociación de padres de Familia y miembro de la A.C.).



 

Actividades de pintura y limpieza por parte de la Asociación de Padres de Familia.

Actualmente, el director de la escuela “Mártires del 28 de Agosto de 1924” es el Profesor Marcelo Jácome Montano,  y las nuevas subdirectoras, las maestras Sara Leal Jiménez (Gestión Escolar) y Clara Landa Jiménez (Académico), quienes en conjunto han logrado impulsar el trabajo colaborativo de los  padres de familia y el desarrollo armónico de las actividades académicas en las aulas. El cambio en la institución  es indudable y aunque hace falta todavía mejorar en muchos aspectos, la escuela ya luce diferente.









sábado, 8 de octubre de 2016

La verdadera historia del Casablanca (Primera etapa).

 José Luis Cornejo Veloz




Se jugaba la temporada 1974-1975 del torneo de la Liga Xalapeña de futbol, categoría Infantil “B” para jugadores que no rebasaran los 14 años. Había un equipo llamado Ferrer Guardia, conformado por niños de la propia colonia, unos de los alrededores del cuadro (Ahora la Facultad de Humanidades) y otros de la Avenida Mártires del 28 de Agosto.

En un principio y por circunstancias poco conocidas, el equipo original se separó, quedando los jugadores de los alrededores del cuadro, Carlos Alberto “Popis” Landa, Jorge “Chofo” Castillo, Julio Velázquez, Rafael “Matias” Fuentes Dorantes, Jose Alfredo “Guampi” Hernández, Miguel de Jesús “Niki” Blanco Pensado, Antonio “Rivelino” Ronzon, y los gemelos Toño y Elio Hernández Pensado. Siendo invitados para completar el equipo los jugadores de la Av.  Mártires 28 de Agosto, Antonio y Jose Luis Cornejo, Carlos “Pollo” Veloz, Gerardo “Cau” Galán, Félix Arturo Rodríguez, Vinicio Carpinteiro, y el único refuerzo de la temporada fue Julio Gómez de Poza Rica, llegando a conformar un equipo competitivo.

Cerca de la mitad de la temporada, en un juego sabatino entre los equipos Ferrer Guardia y la Colonia Federal, en el campo Quirasco (Cabe mencionar que en esos tiempos no exigían uniformes para jugar, a veces por medio de un bolado alguno de los equipos tenía que quitarse la playera para distinguir entre un equipo y otro) Nos llamó una persona que observaba el juego, mencionó “que le había gustado como jugábamos” y nos ofreció patrocinar al equipo y darnos uniformes completos, balones, inscripciones, arbitrajes, todo a cambio de modificar el nombre del equipo, de Ferrer Guardia a “Casablanca”.

Nos volteamos a ver entre nosotros y creo que no había nada que pensar, aceptamos de inmediato, nos citó un día después en el campo anexo al estadio, nos enseñó el uniforme que usaríamos, una playera blanca tipo suéter, con una franja negra alrededor del pecho y espalda, con números grises, al frente un escudo bordado de un balón y una casita en medio, short y calcetas totalmente blancas, nos comentó brevemente lo que pretendía, que era fortalecer el juego en equipo.

Nos dejó una gran enseñanza, tanto en lo deportivo como en nuestras vidas, él fue el fundador del equipo, el Profesor Jose Miranda Virgen (QED), según nos explicó el nombre  proviene del Club Social, Deportivo y Cultural “Casablanca” de la Cd. de México concretamente del Barrio de Tepito, es una manzana completa de viviendas de alquiler en el mismo barrio, y de gran tradición en los torneos de aquellos lugares, por eso el empeño de formar algo parecido en Xalapa, nunca se concretó porque el Profe Miranda tuvo que regresar a México y dejó el equipo en 1976.

Esa temporada no volvimos a perder ni un solo punto, cabe mencionar que el campeón seria el equipo que quedara en primer lugar y el formato daba dos puntos al equipo ganador, un punto por empate y cero puntos al perdedor, en el último juego contra el poderosos equipo del CECYT 36, una selección de la escuela secundaria de ese nombre,  estaban un punto por encima de nosotros en la clasificación, teníamos que ganar, por lo que prácticamente era una final, terminamos ganado 2-1 y no coronamos campeones en el primer año de existencia del “Casablanca” categoría Infantil “B”, siendo campeón goleador Carlos Alberto “Popis” Landa.

En el año de 1975 salió la convocatoria para el famoso Torneo de Barrios de Xalapa, y con apoyo del Club se registraron equipos en las 5 categorías, fue en época de vacaciones y entrenábamos a las 6 de la mañana y a las 4 de la tarde, recuerdo que jugamos las 5 finales, ganado 3 y perdiendo 2 con tres campeones goleadores, obviamente en ese torneo se registraron en las diferentes categorías, alrededor de 75 jugadores diferentes, de los cuales algunos siguieron jugando con el equipo, y hasta la fecha…

Cuando se fue el Profe  Miranda, el Equipo ya tenía prestigio y decidimos continuar con el nombre, ahora con apoyo de amigos, hacíamos rifas y cooperaciones para uniformes, siempre llegando a las finales, siempre protagonistas, ahora casi 42 años ininterrumpidos seguimos jugando, festejando y disfrutando lo que nos ha unido como amigos, como personas, con tantos campeonatos ganados que hemos perdido la cuenta, con tantos amigos que han pasado por el equipo y con una base de siempre los mismos, con tantas anécdotas, como la de personas que se adjudican ser los fundadores del “Casablanca”.
Dentro de las celebraciones que llevamos a cabo año con  año, en el 2000 cumplimos 25 años de la fundación y para esto escribimos lo siguiente, y ahora que estamos cumpliendo 42 años, sigue más vigente que nunca.

Y ahora con la conciencia de estar más al final de nuestra vida de futbolistas solo queda decir:
….Pero ahí estaremos, y aunque no igual que antes, porque ahora ya nada puede ser  igual, ahí estaremos, no para exigirnos, sino para apoyarnos y decirnos que ese amor que sentimos por la camiseta es totalmente incondicional y para toda la vida.
            Que se sienta el futbol, la cancha, el equipo y el blanco y negro como parte indivisible de nuestra vida, amor absoluto totalmente inexplicable y a la vez totalmente lógico, que se siente por un solo equipo, el de toda la vida, el que pintó los colores sobre nuestra piel. Ese que no se olvida.
            Para todos los que han integrado el Casablanca en alguna de sus etapas, toda nuestra gratitud y reconocimiento.


José Luis Cornejo Veloz.  

viernes, 16 de septiembre de 2016

Misión cumplida, Cipriano Landa Alarcón.

Ignacio Lara Hernández



El pasado miércoles 14 de septiembre del año en curso, se cerró un capítulo más en la Delegación Oeste  del municipio de Xalapa. Cipriano Landa Alarcón  dejó  de ser el titular de dicha oficina, después de haber cumplido  cabalmente con el compromiso adquirido con la ciudadanía xalapeña y trabajar con empeño durante los casi tres años que lleva hasta el momento la actual administración municipal que encabeza el Lic. Américo Zúñiga Martínez.

El trabajo que desempeñó el ahora exdelegado de la zona oeste, estuvo marcado siempre por la cercanía que mantuvo con sus vecinos; pues él también vive en esta delegación. De la mano de Landa Alarcón quien  conocía   la problemática de la zona desde el primer día  que llegó al cargo, se realizaron múltiples actividades vecinales; cumpliendo con todas las expectativas de servicio y sin ningún interés personal. Sin lugar a dudas el trabajo que desarrolló  en la Delegación Oeste, no se olvidará pronto.

 Los vecinos y la Asociación de Colonos del Barrio  de San Bruno A.C.,  agradecemos el buen desempeño y la gran labor desarrollada por  Cipriano Landa Alarcón;  y desde este rincón de Xalapa, le enviamos nuestro agradecimiento deseándole el mejor de los éxitos en sus proyectos futuros.  

viernes, 2 de septiembre de 2016

Valentín Campa en San Bruno.

Ignacio Lara Hernández

Heliodoro Hernández dirigiendo unas palabras a sus compañeros. Lo escucha con atención  Valentín Campa en la orilla de la mesa, todo vestido de oscuro. 
  
Después de acudir puntual a la cita del 92 Aniversario Luctuoso a los Mártires del 28 de Agosto, Luciano Moreno,   descendiente del mártir Francisco Moreno  “Tesorero del Sindicato de Campesinos” hasta el año en que lo asesinaron en 1924; tuvo a bien presentarnos  la fotografía que adorna el presente artículo.

En dicha  fotografía, podemos observar de inmediato la presencia del líder máximo de la Confederación Sindical Unitaria de México (CSUM), Valentín Campa Salazar y del Secretario General del Sindicato Textilero de San Bruno;  Heliodoro Hernández Trujillo. Ambos,  hombres de convicciones y símbolos de la lucha obrera; así como  impulsores del comunismo en nuestro país.

La fotografía no tiene fecha, pero al observar con detenimiento la imagen, de inmediato salta a la vista el aniversario del asesinato del periodista y revolucionario cubano Julio Antonio Mella. Así que probablemente, la  fotografía fue tomada en el año de 1930; ya que a Mella lo asesinaron el 10 enero de 1929.

Para aquellos que no estén familiarizados con los personajes, basta con decirles que Valentín Campa  en 1976 decidió enfrentarse en solitario al candidato presidencial José López Portillo (candidato único), contra todos los pronósticos y contra toda la maquinaria que el  PRI-gobierno representa. Un hombre que por sus convicciones estuvo doce veces en prisión, bajo el gobierno de diez presidentes mexicanos. “No vemos hoy desde estos párrafos, candidato alguno independiente de la talla gigante que Valentín Campa Salazar representó en 1976; en la izquierda en la derecha y en el centro sólo se asoma la prevaricación con excepciones muy contadas”. Nos dice el profesor Wenceslao Vargas Márquez, en un  artículo de su blog  dedicado a Campa.

Por otra parte, Heliodoro Hernández Trujillo fue el Secretario General del Sindicato Textililero de San Bruno en el periodo más aguerrido de su historia. Tiempo en el que San Bruno se distinguió por su gran lucha social y por su afiliación al Partido Comunista de México. El grupo cultural, la Rosa Luxemburgo, la escuela Mártires del 28 de Agosto de 1924; todos impulsados bajo el liderazgo de Hernández y de sus demás compañeros. Heliodoro al igual que Campa, permanecieron por largos periodos  en la cárcel,  y  cuando libres; siempre bajo la mirada acuciosa del gobierno en turno.

En 1931 Valentín y Heliodoro visitaron la  URSS en plan de trabajo, su objetivo; conocer las estrategias de lucha por la clase obrera de aquél país. La historia de ese viaje quedaría grabada en “Mi testimonio”, libro autobiográfico escrito por Campa,  “el bolchevique” de México.





Fotografía proporcionada por el  Sr. Luciano Moreno,amigo y vecino de la Col. Obrero Campesina.



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viernes, 26 de agosto de 2016

A 92 años del 28 de agosto de 1924.

Esteban de Jesús Aparicio Rentería.



 ¿Por qué tanto hablar de nuestros Mártires? ¿Valdrá la pena? Hoy que  ya no existe el sindicato de obreros textiles, y que de su fábrica solo quedan ruinas. Nuestra razón, es que esta historia es nuestra herencia; nos la dejaron nuestros viejos. Y como buenos herederos la cuidamos, la reescribimos y la compartimos.

Nuestra historia nació de la Hacienda Molino de Pedreguera, que es realmente el alma del Barrio. La Hacienda proveyó la tierra y un Molino , de su tierra surgió el Ejido y del Molino la fábrica. Congruencias del destino que quiso reunir en San Bruno esta historia motivada en luchas conjuntas de obreros y campesinos. En 1908 la empiezan formando el “Circulo Fraternal de Obreros” y su lucha les provee de mejoras laborales y tierras. Pero el precio fue muy alto, un 28 de Agosto de 1924 pagan prenda, 10 obreros son secuestrados en fingido asalto y tomados por sorpresa; ese día estaban desarmados por extraña casualidad. Son sometidos y obligados a cavar sus propias tumbas, para luego ser asesinados con saña. La intención fue clara, amedrentar a los obreros para que se olvidaran de su lucha. Su sangre derramada sirvió para dejar marcada la historia de este Barrio con un rojo imborrable que hoy recordamos cada 28 de Agosto. Un pie de lucha, una semilla engendrada en la defensa de los derechos de los obreros llenos de convicciones y enseñanzas. Heroísmo de obreros paladines incorruptibles.

Hoy en día nuestro Barrio está fundamentado en el ícono de la lucha obrera y su gente que generó; un emporio de líderes obreros.  Los acaba el tiempo, la Vieja Guardia se extingue, pero sus hijos estamos aquí con la nueva llama  para llevar a nuestro Barrio por la senda de la historia  hacia un futuro más promisorio y con la consigna de honrar a nuestros Mártires.

¡LOOR ETERNO A LOS MÁRTIRES DEL 28 DE AGOSTO DE 1924¡