El barrio de San Bruno en Xalapa, es una publicación que pongo a su disposición a partir del mes de Septiembre del 2012, con la intención de dar a conocer la riqueza social, cultural e histórica que el barrio de San Bruno brinda no sólo a la Ciudad de Xalapa, sino a todo el estado de Veracruz..
Mención aparte merece la extinta Fábrica de San Bruno, donde se dieron toda una serie de hechos sociales, en los que hoy por hoy constituyen nuestro máximo legado histórico que dieron nuestros obreros textiles; por pocos conocida y ocultada por los intereses trastocados.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Apuntes del pasado virreinal del actual San Bruno.

Paulo César López Romero

Hace poco, el ayuntamiento xalapeño declaró como parte de su calendario cívico la fecha del 28 de agosto. En dicho día se conmemorará oficialmente a los conocidos "Mártires del 28 de Agosto". Un grupo de obreros de la ex-fábrica textil de San Bruno que perdieron la vida en situaciones muy turbias y que, después de varios años, fueron reflejo de la agitación política de los años veintes del siglo XX. Es una Historia interesantísima desde varios aspectos. El reconocimiento de esta fecha ha sido el fruto de un enorme trabajo hecho por la gente del mismo barrio, quienes desde estas plataformas electrónicas comenzó a indagar en la historia de su comunidad. Muchos de esos esfuerzos se han podido observar en el blog "El Barrio de San Bruno en Xalapa" sitio al que se le da seguimiento en esta página. Se les recomienda mucho leerlo.

Apenas el pasado viernes hubo una conferencia realizada en el auditorio "Benito Juárez" de la ciudad de Xalapa sobre la "verdadera Historia del barrio de San Bruno" evento organizado por la asociación civil "Xalapa Antiguo" y la “Asociación de Colonos del Barrio de San Bruno A.C." Para poder dar una serie de explicaciones en torno a la importancia del sindicato de la ex-fábrica de San Bruno en la conformación de un rincón, un tanto olvidado, xalapeño. La exposición estuvo a cargo del Ing. Esteban Aparicio, del Ing. Ignacio Lara y del abogado Juan José Llanes. En ella hablaron del la Historia del Sindicato, de la ex-fábrica de Textiles y de la conformación del barrio de San Bruno. Sin duda un notable esfuerzo por reconstruir Historias locales para crear identidad y conformar lazos de solidaridad entre una comunidad.

Esta charla motivo a un servidor a sacar algunos apuntes históricos sobre el sitio donde se "germinaría" esta interesante Historia. Lo que hoy conocemos como "San Bruno" (Colonias Ferrer Guardia, Obrero Campesina, principalmente, pero sin dejar de lado al Fraccionamiento Veracruz , Rafael Murillo Vidal, Fovisste, Lomas de San Roque) estuvo fuertemente ligado a la ex-fábrica de Hilados y Tejidos de San Bruno. A su vez esta instalación febril tiene antecedentes muy añejos en la época virreinal, en un molino construido a mediados del siglo XVII, que después del tiempo sería conocido como "El Molino de Pedreguera" me gustaría en esta entrada hacer algunas notas sobre lo que me encontrado en catálogos y fuentes primarias sobre esta instalación, precedente del barrio de San Bruno.

Durante buena parte de la época virreinal, el río Santiago fue un cauce de considerables dimensiones en la zona de Xalapa, este afluente se nutría de las diversas corrientes de la serranía del Cofre de Perote (actualmente la cuenca del río Pixquiac) en las tierras altas de los actuales San Andrés Tlalnelhuayocan, Otilpan, Mesa de la Yerba, paso de Sedeño. Esta importante corriente de agua no fue desapercibida por quienes buscaban instalar algún sitio para poder transformar materias primar y generar riquezas con semejante trabajo. En las zonas bajas el aprovechamiento de las corrientes se dirigió a un cultivo no menos importante: La caña de azúcar, el clima favoreció a este producto y el agua se utilizó como impulsor de ruedas para moler la planta y sacar el preciado dulce. En las zonas altas donde la caña de azúcar no podía sembrarse se destinó para la instalación de molinos de trigo, maíz y diversos granos. Aunque el trigo no se daba por estas tierras, pues se traía de Puebla, era molido en estas instalaciones para las diversas harinas destinadas a panaderías y reposterías de la época. Fueron tres los principales molinos en la región de Xalapa: el de Lucas Martín (el primero instalado en estas tierras), el de Cacigas (ubicado en la actual "Casa del Lago" de la UV, paseo de los Lagos) y el "Molino del Primo", que es el primer nombre documentado del que sería el "Molino de Pedreguera, hoy la zona de la ex-fábrica de San Bruno.

En el plano "Xalapa pueblo mixto de españoles e indios" del año de 1769, se puede apreciar el trazado del antiguo pueblo xalapeño en conjunto de las instalaciones y comunidades aledañas. En la parte final de lo que parece el trazado de la actual calle de Sayago, tiene una leyenda "Puerta para el molino del Primo" la cual se localizaba en lo que hoy reconocemos como "el meridiano" (unión de las calles Sayago y la avenida Ávila Camacho). Asimismo el mapa de "Plan y vista del pueblo de Xalapa" de Pedro Alonso O'Crowley de 1774 señala un "molino" en la parte noroeste del poblado mencionado, se trata del antiguo molino que interesa en esta entrada.

 
Mapa del siglo XVIII (1774) de Pedro Alonso O'Crowley donde con el número 10 en la izquierda aparece un "Molino" junto al cauce del río Santiago. El mapa está publicado en el tomo II de la colección "Cien Viajeros en Veracruz. Crónicas y relatos", coordinado por Ana Laura Delgado y editado por la Editora del Gobierno del Estado de Veracruz
Dentro de los catálogos electrónicos del "Archivo Notarial de Xalapa" el "Molino del Primo", como se mencionaba en el mapa de 1769. Aparece en un registro notarial con fecha 7 de octubre de 1776, en dicha nota se menciona la compra que el Capitán de milicias, José Antonio Pedreguera, vecino de Xalapa (cuya casa, según el padrón de Vicente Nieto estaba localizada en la actual calle de Lucio frente a la Plaza Lerdo, donde está un banco), compraba el molino por un remate hecho por los primeros dueños: Antonio Primo de Rivera (no confundir con el del siglo XIX) y José Antonio Acosta, el primero de los dos ya fallecido. En dicha operación se reconocía la cantidad de 20 000 pesos por el molino y las fincas llamadas "El molino del Primo". De esta forma José Antonio de la Pedreguera se hizo del molino, cambiando la referencia del lugar, porque a partir de ahí el sitio sería referenciado como "Molino de Pedreguera". (ANX, RIP, 1776, exp. 417, fs. 232-233v).

Otro interesante registro del lugar es el de 22 de octubre de 1800, en dicho año José Antonio de la Pedruegera, hijo del militar mencionado y clérigo presbítero del obispado de Puebla, vendería el molino por 10 000 a Fernando Muñoz, vecino de Xalapa, el protocolo no especifica si se vendió toda la finca o tan sólo la instalación del molino. (ANX, RIP, 1800, exp. 64, fs. 250-254v).

Poco tiempo después, Fernando Muñoz vendió el molino a Carlos Díaz Herrero, regidor perpetuo del ayuntamiento de españoles de Xalapa (fundado en 1794) en 10 000 pesos, esta compra-venta deja un interesante nombre a la historia del barrio, pues en el detalle de la escritura se aprecia la compra del Molino "con todos sus herrajes, animales y casas" y además "el rancho anexo (junto) denominado como San Roque", lo que puedo suponer de esta lectura es que el sitio donde esta hoy la ex-fábrica era donde estaba el Molino, y el rancho de San Roque debe ser la antigua casa localizada en frente de la ex-fábrica (llamada hoy ex-hacienda Molino de Pedreguera). (ANX, RIP, 1803, exp. 67, fs 293, 295-298).

En 1806 el regidor del ayuntamiento y dueño del molino (que en esas épocas era referenciado como Pedreguera) estuvo negociando sus deudas adquiridas con la iglesia, en la consolidación de vales reales. En la escritura donde pide la composición de capitales ante el tribunal de los vales, Herrero mencionaba que era el "dueño del Molino de San Roque, que fue del difunto José Antonio de la Pedreguera" (ANX, RIP, 1806, exp. 75, fs. 351v-352), se puede apreciar que para diferenciar al antiguo dueño Herrero le puso el nombre de San Roque, ¿Sería el nombre original del Molino del Primo? Habría que seguir indagando en los archivos notariales para corroborar las diversas nomenclaturas e instalaciones que hubo en el antiguo Molino, sobre todo para mediados y finales del siglo XIX. Pero hasta el momento es todo lo que puedo aportar desde mis propias indagaciones.

 
Extracto del mapa "Plano de la Villa de Xalapa" de 1815, elaborado por Manuel Rincón, jefe militar de Xalapa. En este fragmento puede apreciarse (a la derecha) el área del antiguo Molino (Del Primo, De Pedreguera, de San Roque), el camino que de dicha instalación iba a Xalapa (hoy la actual Mártires 28 de agosto-Sayago) y ciertas marcas del paisaje de la época (árboles, campos de labor) y el río Santiago con un pequeño lago probablemente hecho por la represa hecha para el molino (hoy referida como presa San bruno). Cabe mencionar que este mapa está "surado" es decir el sur está hacia arriba. El mapa aparece publicado en el segundo tomo (patrimonio histórico) de la colección "Atlas del patrimonio, Natural, Histórico y cultural del Estado de Veracruz", p.82 y en el segundo tomo de la colección "Veracruz-1810-1825" coordinado por Juan Ortiz Escamilla
Años después "el Molino", sería un importante objetivo para la introducción de industrias locales en el siglo XIX. En esas épocas se buscaba establecer fábricas textiles para incorporar al país en la dinámica económica del siglo XIX. Asimismo se buscaba industrializar el nuevo país, México, para garantizar su prosperidad y riqueza económica. Las antiguas haciendas y molinos virreinales poco a poco fueron transformándose en modernas fábricas para la elaboración de diversos productos principalmente téxtiles. El antiguo Molino no escapó a estas dinámicas y fue transformado en una fábrica de Hilados y Tejidos, teniendo diversos dueños como Bernardo Sayago y el hijo de Valentín Gómez Farias. Para inicios del siglo XX la fábrica se denominaba de dos nombres distintos: fábrica de San Bruno o Fábrica de Pedreguera, siendo este último nombre el que indica que el denominativo "Pedreguera" traascendió a muchas generaciones. 

Con esta entrada buscamos apoyar solidariamente a los cronistas del barrio de San Bruno de Xalapa, cuya Historia aún guarda muchas cosas por contar, muchos aspectos a explicar y muchas lecciones que dar. Sirvan estas líneas para crear más interés en esta zona tan apegada a Xalapa y su región.


Entorno de la Fábrica de Pedreguera a inicios del siglo XX. Se aprecia un ramal del ferrocarril interocéanico entre México-Veracruz (hoy la avenida Ruíz Cortínez sustituyó a esas vías) y de ésta parte otro a una pequeña estación que se dirigía a la fábrica, seguramente esta vía era para transportar la producción de la fábrica para la ruta ferrocarrilera nacional.
El mapa "región noroeste de los alrededores de Xalapa" fue realizado por Jacinto Brito en 1907. El mapa está en la Mapoteca Orozco y Berra, en Tacubaya, DF, bajo el número CGEV-6322-A-25


Fragmento del mapa "Plano de la ciudad de Xalapa-Enríquez" elaborado por la Comisión Geográfica Exploradora en el año de 1900. En este plano se puede observar a detalle ciertos elementos de la ex-fábrica de San Bruno, el ramal del ferrocarril el camino a Xalapa (con algunas casas ya instaladas en la vía) la fábrica y las habitaciones que están al frente de ella, ahí mismo se puede apreciar la represa hecha para el funcionamiento de la fábrica de entonces. El mapa está en la Mapoteca Orozco y Berra, en Tacubaya, DF, bajo el número CGEV-6344


Artículo tomado del blog : UN HISTORIADOR Y SUS VIAJES. Bitácoras sobre Geografía e Historia, con énfasis en Xalapa y sus alrededores. Sitio para compartir experiencias de lugares y personas que construyen historias.



Nuestro más profundo agradecimiento al Maestro en Historia de América Latina Paulo César López Romero por la gentileza de sus palabras.  

domingo, 30 de agosto de 2015

San Bruno, el sindicato autónomo,rebelde e incómodo.

Juan José Llanes Gil del Ángel.

1) Participación del sindicato de San Bruno en la Convención Nacional de la CROM en 1941.
Resulta sumamente difícil identificar el papel que jugó el movimiento obrero en el movimiento revolucionario de 1910. Podemos decir que fueron múltiples factores: el hartazgo social que generó el porfiriato, las ambiciones de grupos políticos que no veían la hora de llegar al poder, las profundas asimetrías sociales (gente muy rica coexistiendo con gente muy pobre…).

La base social de la revolución se compuso sobre todo por gente de campo: pequeños propietarios que competían en condiciones desiguales con latifundistas, peones semi esclavos, campesinos privados arbitrariamente de sus tierras, y por ahí, una minoría de obreros, en un país poco industrializado. Para muchos, la revolución de 1910 fue una revolución campesina, más que obrera.
Pero al margen de tal discusión, lo cierto es que si admitimos que el fruto de la revolución de 1910 fue un nuevo PACTO SOCIAL que se consignó en la Constitución de 1917, justo es reconocer que la Carta Magna recogió el ideal obrero, y lo consignó en el Artículo 123.

Debe identificarse de manera muy clara, que la inspiración del Artículo 123 constitucional estuvo en el llamado “Manifiesto y Programa del Partido Liberal Mexicano”, publicado el 1 de julio de 1906 por su Junta Organizadora, en San Luis, Misuri, a través del periódico Regeneración.
Allí, ya se hablaba de cuestiones fundamentales para lo que, posteriormente, fue el Derecho del Trabajo: jornada máxima de ocho horas; salario mínimo; prohibición a los patrones de pagar al trabajador de cualquier otro modo que no fuese con dinero en efectivo; prohibición y castigo para quien impusiera multas a los trabajadores o les hiciera descuentos de su jornal o retrasara el pago de la raya por más de una semana, o a quien le negara el salario al trabajador que renunciara, así como la supresión de las tiendas de raya.

Allí estaba la mano de Ricardo Flores Magón, de Juan Sarabia, de Antonio I. Villarreal, de Enrique Flores Magón, de Librado Rivera, y de Manuel Sarabia.
Se promulgó la Constitución de 1917, y algunos, como Felipe Carrillo Puerto, en Yucatán, se la tomó en serio: fijó salarios mínimos y expidió una ley laboral en 1922, antes de ser derrocado por el movimiento delahuertista.

Pero justo es reconocer: Veracruz fue señero en el movimiento obrero post-revolucionario:
Menos de un año después, el 14 de enero 1918, se promulga la Ley de Trabajo de Veracruz; antes, el coronel Manuel Pérez Romero, siendo gobernador del Estado, promulga una ley obrera el 4 de octubre de 1914; Cándido Aguilar, otra el 18 de octubre de ese mismo año. Pero la de 1918 es auténticamente un hito.

Dice Néstor de Buen que esta Ley ya disponía la participación de los trabajadores en las utilidades de las empresas. Preveía la formación de sindicatos, disposición que influyó, sin duda alguna, en la Ley Federal del Trabajo de 1931. Reguló también el derecho de huelga; limitó el número de extranjeros en las empresas y, por último, siguiendo el modelo yucateco, creó las juntas municipales de conciliación y una junta central de conciliación y arbitraje. Para Veracruz, entonces, nunca fue extraño el sindicalismo.

Más adelante sería gobernador Heriberto Jara Corona, quien fue constituyente del 17 junto con Cándido Aguilar y otro hombre de extrema izquierda: Francisco J. Múgica.Pero, no se trata, pues, de hacer un repaso de la Historia, aunque es importante recordar el contexto en el que ocurre la masacre de San Bruno. Ese mismo año, fusilan a Felipe Carrillo Puerto, es electo Presidente de México Plutarco Elías Calles, postulado por ocho partidos (ninguno era el PRI, ni el PNR, porque aún don Plutarco no los inventaba); pero el país aún estaba en armas y la Constitución promulgada todavía no lo acababa de pacificar.El sindicalismo, entonces, no fue visto tanto como un mecanismo de reivindicación de la clase obrera, como un mecanismo de control.

El 13 de octubre de 1917, se reunió en Tampico un congreso obrero al que concurrieron delegados de todas las organizaciones de importancia. Se aprobaron resoluciones que asentaban el derecho de libre asociación y recomendaban la organización sindicalista.Las organizaciones obreras de Tampico se congregaron el 13 de diciembre de 1917 y acordaron convocar a la realización de un Congreso Obrero para formar una organización nacional. Este Congreso se reunió el 1o. de mayo de 1918, en la ciudad de Saltillo, y ahí se fundó la CROM, anarquista en su origen, pero que pronto encontró mecanismos de entendimiento con el poder.

José Manuel Lastra apunta: El papel que desempeñan Morones y la CROM no puede entenderse sin el apoyo otorgado por el gobierno, en el momento en que se afronta la tarea de reconstruir el Estado-nación, resquebrajado por los sucesos del decenio anterior. Esta situación es la que permite explicar el enorme desarrollo de la CROM y el poderío de sus dirigentes, apoyados por Obregón y Calles. Los líderes actuaban mediatizando las demandas obreras y las decisiones eran tomadas en función de la alianza entre los dirigentes sindicales con los jefes políticos…los dirigentes cromistas comienzan a ocupar cargos políticos en las Cámaras de Diputados y de Senadores, e inclusive, gubernaturas en algunos estados. El poder de Morones era tal que imponía a los candidatos y los destituía de sus cargos si éstos se le oponían.

Comenzaba una nueva fase de la Historia de México: el control absoluto del Estado a partir de “agentes” que “canalizaban” la inquietud popular; después de la CROM, la CTM; para los campesinos, la CNC. Todos eran “revolucionarios” y, oh contradicción, también institucionales.
Partamos de una premisa: lo ocurrido en San Bruno el 28 de agosto de 1924, no pudo haber pasado sin el conocimiento y, quizás, el consentimiento del Estado, por no pensar en la colaboración del gobierno.

¿Por qué, entonces, se fracturaba ese novel romance entre sindicalismo y gobierno con una acción tan brutal como la de San Bruno?

Creo que a 91 años de distancia es válido especular: el sindicalismo que se gestaba en la fábrica de San Bruno no estaba al ciento por ciento bajo el control del Estado. Se hablaba de “comunismo”. Y esa palabra, quizás la entendían algunos obreros, sus dirigentes, pero no el gobierno. Nada que no fuera “revolucionario”, “institucional”, cuadraba en la construcción del nuevo México. No había cabida para la disertación filosófica sobre temas como el anarcosindicalismo.

Sigamos especulando: ¿quería el gobierno tener en el puño a todos los sindicatos?, ¿estaba el sindicato de San Bruno en las manos del gobierno?, ¿había docilidad por parte de los obreros?
Si vemos lo que pasó después, quizás podamos responder las preguntas.

Poco tiempo pasó para que los obreros asesorados y organizados por el propio gobierno, propiciaran la expropiación petrolera en 1938. No olvidemos que el problema que lleva a Cárdenas a nacionalizar esta industria es el incumplimiento de un laudo.

Son los obreros, también, protagonistas en la estatización de la industria eléctrica. La acción de reconstrucción educativa del México post revolucionario (con todo y lo mediocre que es aún ahora), sería impensable sin el maridaje SNTE-Gobierno. Ya en el último tramo del siglo XX, el sindicato petrolero se alinea tras el quinazo, como los maestros de la mano de Elba Esther Gordillo para defenestrar a Jongitud. Así, ese sindicalismo cómodo y oficial presta servicios al Estado, a cambio de prebendas.

Es Fidel Velázquez quien destapaba a los candidatos del PRI; los sindicatos son la “reserva electoral” de un sistema que, en realidad, no necesitaba reserva alguna porque siempre ganaba el mismo partido; eran los obreros el “voto duro”; sus dirigentes, diputados y senadores; imponían alcaldes y hasta gobernadores.

En esa lógica, el Sindicato de San Bruno, termina sus días, junto con la fábrica, también alineado, pero con la memoria ensangrentada.
Quizás el neoliberalismo agotó el modelo del sindicalismo aliado del gobierno, que prefiero conjugarse con el capital. Quizás la globalización de la economía…quién sabe.

2) Cambio de comité sindical. Al centro, el Gobernador de Veracruz Marco Antonio Muñoz T.

Y el romance acabó.

Políticamente, el movimiento obrero se desarticuló. Surgieron nuevos sindicatos que decidieron no alinearse; se generó disidencia; se criticó a los líderes; se dejó de ver al gobierno como el ente paternal que se ocupaba de sus hijos-trabajadores, de la mano de ese sindicalismo que, en lo personal, en esa ecuación, veo como la mamá.

Pero ya dejando de lado la especulación, lo que pasó en San Bruno fue el manotazo oficial que indicó al movimiento obrero que se alineara. Y los Mártires del 28 de Agosto anticiparon el agotamiento de ese modelo de complicidad gobierno-sindicatos. Son ellos los precursores de todos los posteriores movimientos sindicales, algunos muy actuales, que deciden permanecer al margen de los dictados del poder -debemos decirlo- con razón o sin ella.

3) El compañero Enrique Cerón demostrando en su peroración su mas profundo dolor  por la desaparición de sus camaradas que fueron víctimas el día 28  de agosto de 1924 en San Bruno.

San Bruno y su fábrica, y sus Mártires, tiene una Historia que ha permanecido más en la opacidad que en la luz, y ha sido utilizada para los fines de muchos agentes del poder que no saben en realidad qué pasó ahí, cómo pasó y porqué pasó; dicen recordar a muertos cuyos nombres llevan unas cuantas calles en la colonia Ferrer Guardia, pero que no saben quiénes eran en realidad.

Curiosamente, los Mártires de San Bruno estarán siempre más cerca de ese sindicalismo actual que es autónomo, rebelde e incómodo, que del sindicalismo rémora estatal que les rindió homenaje a lo largo de décadas.

Termino con una pequeña moción: allí, en San Bruno, en su fábrica, se escribió una página de gran importancia del sindicalismo mexicano. Qué triste es advertir la indiferencia y la indolencia del Estado que deja que se pudra un pedazo de la Historia de México, en manos aviesas.Cada día que pasa que el Gobierno nada hace por rescatar ese espacio y dárselo a los xalapeños, se asesina de nuevo a los Mártires del 24.

4) Mártires de la antigua fábrica de San Bruno. 




-Fotografías 1 y 2 proporcionadas por el Ing. Esteban de Jesús Aparicio Rentería.
-Fotografías 3 y 4 proporcionadas por la extinta "Comisión Liquidadora del Patrimonio Sindical de   San Bruno".






jueves, 27 de agosto de 2015

Histórico, que Ayuntamiento de Xalapa haya instaurado el Día de los Mártires de San Bruno.

A continuación,  el cartel  y  comunicado oficial N. 490 que el Ayuntamiento de Xalapa coloca el día de hoy en su página oficial :




Comunicado No. 1490 

• Colonos reconocen el interés del Cabildo que preside el alcalde Américo Zúñiga para rescatar la historia y el inmueble de la antigua fábrica.

• Invitan a los ciudadanos para que este viernes 28 participen en la Sesión Solemne que se llevará a cabo en la Escuela Mártires 28 de agosto de 1942.

Xalapa, Ver., 27 de agosto de 2015.- De “histórico” calificaron los integrantes de la Asociación Civil Barrio de San Bruno, la iniciativa del Ayuntamiento de Xalapa que preside el alcalde Américo Zúñiga Martínez, para instaurar, en el Calendario Cívico Municipal, el día 28 de agosto como “Día de los Mártires de San Bruno”. Además, reconocieron el trabajo que la administración municipal realiza para el rescate de la antigua fábrica.

“Para los vecinos de este emblemático barrio, el interés del Ayuntamiento de Xalapa nos ha conmovido. Creo que este hecho es la mejor manera de conmemorar el 91 aniversario luctuoso de los mártires del 28 de agosto, porque a partir de ahora nuestros hijos y sus hijos, recordarán en esta fecha este importante hecho histórico”, señaló Julio César de Jesús Vázquez, presidente de la Asociación.

Quienes han luchado por el rescate la memoria, la historia y la tradición en este Barrio de Xalapa, dicen que además, el hecho de que el Ayuntamiento en pleno vaya a sesionar este viernes 28 en el patio central de la Escuela Primaria “Mártires del 28 de agosto de 1924” es todavía más significativo.

Por ello, invitan a todos los ciudadanos a que participen en este encuentro solemne que se llevará a cabo a las 11 horas en la Calle Fidencio Ocaña S/N de la Colonia Ferrer Guardia. “Para todos los que habitamos en esta zona de Xalapa y para quienes hemos luchado por el rescate de la historia de esos acontecimientos, esta Sesión Solemne es muy importante”. 

Julio César de Jesús Vázquez, Josefa Montiel y Esteban de Jesús Aparicio señalaron que el 28 de agosto, es un día simbólico porque se conmemora la lucha que emprendieron los trabajadores de la fábrica de San Bruno, en pro de sus derechos laborales.
La Asociación de Colonos Barrio de San Bruno A.C se ha encargado de recabar toda la historia, desde sus inicios, así como la información de la fábrica y la lucha de los jornaleros, la cual se puede encontrar en el blog del barrio de San Bruno en Xalapa, http://elbarriodesanbrunoenxalapa.blogspot.mx/

La Dirección de la Escuela Primaria “Mártires del 28 de agosto de 1924”, la Sociedad de Padres de Familia y la Asociación de Colonos del barrio de San Bruno AC los invitamos a que se sumen a esta conmemoración histórica, concluyeron.




lunes, 24 de agosto de 2015

Invitación: 91 Aniversario luctuoso de los Mártires del 28 de Agosto de 1924

“91 ANIVERSARIO LUCTUOSO A LOS MÁRTIRES DEL 28 DE AGOSTO DE 1924”.


INVITACIÓN
Se invita a  toda la comunidad a la  Sesión Solemne de Cabildo, que se llevará a cabo el próximo viernes  a las 11 de la mañana   en la explanada de la escuela Primaria “Mártires del 28 de Agosto de 1924”, para inscribir oficialmente  dicha  fecha en el calendario cívico de nuestro municipio.

Los pueblos que  progresan son aquellos que cultivan sus tradiciones, las actualizan, las vigorizan y las conservan en lo fundamental.

¡NO FALTES!


  • ·        Dirección de la escuela primaria “Mártires del 28 de Agosto de 1924”.
  • ·        Sociedad de Padres de Familia.
  • ·        Asociación de Colonos del Barrio de San Bruno A.C.
  • ·        H. Ayuntamiento de Xalapa.

 ¡ Loor eterno a los Mártires del 28 de agosto de 1924 !




Agosto  2015

viernes, 14 de agosto de 2015

Américo Zúñiga solicita elevar a categoría de cabildo la fecha del 28 de agosto.

Ignacio Lara Hernández



A 91 años de los hechos acaecidos en el año de 1924 en  la  fábrica de San Bruno de la ciudad de Xalapa, el alcalde Lic. Américo Zúñiga Martínez  solicitó en reunión ordinaria de cabildo del día de hoy,  para que el próximo viernes  28 de agosto  se  lleve a cabo en la escuela primaria “Mártires del 28 de Agosto de 1924”  una Sesión Solemne de Cabildo para que se reconozca e incluya dicha fecha en el calendario cívico  de  nuestro municipio.

La Asociación de Colonos del Barrio de San Bruno A.C., hizo  respetuosamente la solicitud al alcalde  en nombre de los vecinos,  para que la fecha en que fueron asesinados los obreros de la fábrica  textilera conocidos como los “Mártires del 28 de Agosto de 1924”, sea reconocida por su importancia en el movimiento obrero de la ciudad de Xalapa, ya que impactó de manera importante en  el  desarrollo histórico del estado  y el país.

Dicha propuesta permite recordar el pasado histórico del barrio de San Bruno, vinculando el pasado con el presente, rindiendo honor a los hombres que formaron parte en la construcción de la ciudad de Xalapa y de las nuevas generaciones. Es de esta forma como el alcalde apoya  a la Asociación de Colonos  y vecinos del barrio de San Bruno  para darles   a los mártires el  lugar que les corresponde  en la historia de esta gran ciudad.  



martes, 11 de agosto de 2015

LA EXFÁBRICA DE SAN BRUNO: EL NUEVO SÍMBOLO DE LA DESTRUCCIÓN, EL SAQUEO Y EL ABUSO LUCRATIVO.

Arqlgo. Octavio Malpica Quintana

Exfábrica de San Bruno. 
 ¿ Que es un símbolo? , para la Antropología Simbólica Geertziana, un símbolo es un concepto mental creado para estructurar el comportamiento social de un grupo humano. Dicho comportamiento  se articula a través de un sistema de conceptos que en lo sucesivo se le identificará como formas simbólicas para expresar ideas, lenguajes que en algunos casos son abiertos a dicha sociedad  ( como los símbolos patrios ) y en otros son privativos y útiles sólo para un sector de dicha sociedad ( como los símbolos religiosos ). En ambos casos, el fin es comunicar, perpetuar y desarrollar el conocimiento de la realidad y asumir actitudes hacia ésta.

De ello es innegable que la industrialización decimonónica en México provocó  un fuerte cambio en la sociedad mexicana  sobre todo a partir de la segunda mitad del S. XIX, época  en la que los grandes emporios textileros como CIDOSA en Orizaba-Río Blanco, Ver. CIVSA en Santa Rosa, Ver, y CIASA en Atlixco-Metepec Pue.  tuvieron  el poder para cambiar la realidad de esos lugares porque en todos los casos fue necesario primero, crear espacio de trabajo para una nueva clase social: la obrera, y el segundo, al ser pueblos pequeños fue necesaria  la convocatoria inclusive de familias enteras de otros lugares a quienes vinieran a trabajar a las nuevas fábricas y para ello fue necesario crear caseríos obreros que albergan a éstas. Por tanto, la migración, en muchos casos del campo, fue un cambio significativo a lo largo y ancho de éstos, los llamados “pueblos de compañía”.

Hubo necesidad de ampliar estos pueblos, comunicarlos con ferrocarril al Altiplano Central y hacia los puertos, generar electricidad a través de presas y represas, y generar una conciencia colectiva de esa nueva realidad en aquel entonces. De ello también la Arquitectura y la traza de esas ciudades obedeció a los símbolos de modernidad y progreso planteados en Europa en países como Francia e Inglaterra . Por algo, en esa época el estilo arquitectónico Neoclásico proveniente de Francia imperó en muchos modelos arquitectónicos de México. De ello es prueba la fachada de la ex fábrica textil “La Claudina” ubicada en Los Molinos, Ver.

Un caso interesante está en Río Blanco, Ver. hogar de la fábrica de hilados, tejidos y estampados más grande de Latinoamérica, la “Río Blanco”, perteneciente a la CIDOSA ( Compañía Industrial de Orizaba, S.A. ). Al fundarse esta compañía por allá en 1890, y al transformar al antiguo ejido y congregación de Santa Catarina en el moderno pueblo de compañía de Río Blanco, se generó e implantó en la sociedad ríoblanquense y en general, en la orizabeña una idea, un concepto, un símbolo asociado a la industrialización de la zona. Dicho fenómeno era como estaban presentes las ideas de modernidad y progreso a la usanza europea, los orizabeños, los ríoblanquenses, los nogalenses, los cerrriteños, los cocolapeños, etc. Fueron construyendo ( a partir de esas dos ideas) un concepto, un símbolo.

Dicho símbolo era el corredor fabril textilero de Orizaba, con la presencia de sus grandes fábricas, sus nuevas avenidas, núcleos poblacionales provenientes de otros lugares incluidos el de los barcelonettes de Francia  y el de los anglosajones, provocaron que ésta zona se le conociera  y llamara “la Manchester de México”. Por otro lado, en el  devenir histórico de la ex fábrica de San Bruno se han puesto de manifiesto múltiples símbolos con respeto a éste inmueble que independientemente de la variabilidad de realidades simbólicas que se han reflejado, existe una única realidad, la realidad empírica que nos dice que ese inmueble es un símbolo tangible de una época y que se reflejó en su tiempo una realidad: la mecanización de los bienes de producción a partir del S. XIX como legado de la revolución industrial anglosajona.

En los últimos tiempos, el inmueble de la ex fábrica  de San Bruno ha adquirido una serie de significados simbólicos: para un grupo representa una buena parte de la historia del Barrio de San Bruno, para otros ( donde me incluyo ) representa un símbolo del pasado industrial xalapeño que debe ser estudiado y conservado porque de él emana conocimiento y genera identidad y arraigo  a los sanbrunences, y constituye un fragmento de la historia industrial de la ciudad de Xalapa y la región.

Para un tercer grupo la ex fábrica representaba un lugar perfecto para hacer múltiples actividades gandulezcas como lo son invadir el inmueble para realizar actos como pintarrajear las paredes, ingerir bebidas alcohólicas, consumir y o varios estupefacientes, practicar actos impúdicos, ejercer el saqueo hormiga de los fierros “pal´ kilo” destruir vidrios y elementos arquitectónicos, construir guaridas para  trotamundos y toda  serie  de actos que han destruido notablemente la integridad arquitectónica del inmueble.

Hasta ex alumnos de Antropología  en algún tiempo dejaron huellas de afectación al plasmar en algunas ocasiones los llamados “stencil” sobre las paredes de la ex fábrica, y no puedo dejar de señlar a los paracaidistas cerca de la represa, aunque tampoco profundizaré sobre estos grupitos radicales que buscaban en fechas recientes y a como diera lugar profesar ideologías tan irreales como anacrónicas en las causas justas y nobles de un grupo de vecinos de la Barrio de San Bruno: rescatar la ex fábrica de San Bruno del abandono para fines de difusión de la cultura, la  historia y el deporte.

Existe un cuarto grupo ( y sus respectivas facciones )  que han interpretado a la ex fábrica de San Bruno como un excelente centro de negocios donde la utilidad está por encima del conocimiento y la cultura. Bajo éste argumento es necesario señalar que independientemente de la estrategia política y el alcance mediático –que es otro símbolo asociado a…-- , este grupo de micro-empresarios ha decidido aplicar al 100% una política de lucro y especulación en el inmueble de la ex fábrica.

En suma, la variabilidad de significados  que ha adquirido la ex fábrica de San Bruno es amplia y variada, no obstante, quienes nos hemos inclinado por la salvaguarda de ese inmueble, parte del pasado industrial de Xalapa somos apenas unos cuantos comparado con los múltiples intereses especulativos de grupos ajenos a la historia y cultura industrial y obrera del Barrio de San Bruno que argumentando un falso discurso de “interés” se han apoderado sistemáticamente de la antigua ex fábrica y efectivamente la han rescatado y acondicionado, pero para volverla un centro local de negocios. Quizá el tiempo nos dé la razón pero un pueblo que no conoce sus raíces es un pueblo sin futuro y estará condenado a repetir la historia.




miércoles, 5 de agosto de 2015

Ramsés Amaya, respeto y honestidad.

Ignacio Lara Hernández

 Ramsés Amaya Sánchez  con el Presidente Municipal de Xalapa, Lic. Américo Zúñiga Martínez.

Desde que  el Director Municipal de la Juventud  de Xalapa, Jacob Zayas García  explicó  las bases del Concurso para participar en el Quinto Cabildo Juvenil xalapeño  el pasado mes de junio,  de inmediato  captó toda la atención de uno de los jóvenes  de nuestro barrio .  El motivo, el deseo de  superarse  y   la inquietud de representar a todos  los jóvenes  xalapeños  que como él,  buscan mejores alternativas de vida  para todos sus habitantes.Las bases del concurso en realidad se vieron muy simples, pero  requirieron  en  cada uno de los participantes  mover todas sus capacidades, habilidades y destrezas   para presentar un proyecto  que buscara la mejora de  la ciudad  y que pudiera ser analizado por cualquiera de las comisiones edilicias del ayuntamiento , como medio ambiente, protección civil, etc. Y todo , por si fuera poco;  en menos de  cinco cuartillas.

Todo este reto llevó al oriundo de San Bruno  Abel Ramsés Amaya Sánchez, un joven de apenas 20 de edad a participar y además ganar la presidencia del Quinto Cabildo Juvenil   en Xalapa. Pero claro que  todo esto no es casualidad, Ramsés  desde muy niño ya tenía la inquietud de participar y promover  el respeto y la honestidad entre sus compañeros.

El niño Ramsés Amaya recibiendo el lábaro patrio. 

Ramsés  cursó  sus primeros años de estudio  en el barrio que lo vio nacer , así que su preescolar la hizo en el “Jardín de Niños Juan Escutia” y su primaria en la “Mártires del 28 de Agosto de 1924”, para orgullo  y ejemplo a seguir de toda la niñez de San Bruno. Sus estudios continuaron  en la Escuela Secundaria Técnica # 105 de esta localidad y en el Colegio Preparatorio de Xalapa. Hoy en día, Ramsés cursa el quinto semestre de la carrera de derecho en nuestra máxima casa de estudios, la Universidad Veracruzana.Por si todo esto fuera poco  Ramsés Amaya ha sido un sobresaliente  deportista juvenil, participando en torneos de talla local, estatal y nacional, en los que ha destacado de manera importante. En la Olimpiada Nacional celebrada en la ciudad de Puebla en el 2013, Ramsés obtuvo el quinto lugar a nivel nacional en lucha grecorromana en la categoría de los 84 Kg.



Para Ramsés,  su  madre la Sra. Elizabeth Sánchez Hernández es el motor que lo impulsa a luchar  en  la vida  y  desde que era pequeño,  ella  lo ha apoyado en sus diferentes actividades, que por cierto son bastantes. Y es que éste,  actualmente es también el Vicepresidente de la Asociación México Nuevo Juvenil  a nivel municipal, que dirige con su amigo y presidente, Rodrigo Garduño de Jesús. Además, Ramsés  coordina por  las tardes un grupo de oratoria, y  prepara su participación  en el  evento que  año con año realiza la “Asociación de Colonos del Barrio de San Bruno A.C.”, con motivo del 91 aniversario luctuoso de los “Mártires del 28 de Agosto de 1924” , de los cuales es descendiente ; pues su bisabuelo el Sr. Fortino Hernández Morales,   fue primo hermano de  “Armando Ramírez”. 


El pequeño Ramsés con su bisabuelo, el Sr. Fortino Hernández Morales.
Es así  amables lectores  que desde el pasado 15 de julio, durante la sesión ordinaria del cabildo xalapeño, el Presidente Municipal Lic. Américo Zúñiga Martínez  tomó protesta  al que sin lugar a dudas será un  orgulloso  representante de la juventud del Barrio de San Bruno  y  digno Presidente del Quinto Cabildo Juvenil xalapeño, que trabajará  todo un año por la juventud de la capital veracruzana, fomentando la tolerancia, el respeto y la honestidad, alejando a muchos jóvenes de las adicciones por medio de la cultura y el deporte.